La escultura románica se caracteriza por tener un carácter didáctico y simbólico, no naturalista. Las figuras se adaptan a las formas arquitectónicas y muestran hieratismo y frontalidad. Los temas más comunes son de origen paleocristiano, bizantino o mozárabe, como escenas bíblicas o vidas de santos. En España destacan obras en catedrales de peregrinación como Jaca o Santiago de Compostela, y monasterios como Santo Domingo de Silos por sus capiteles tallados