Durante los años 20 hubo un gran crecimiento económico en Estados Unidos y Europa impulsado por la industrialización, especialmente de la industria automotriz y química. Esto llevó al desarrollo de una sociedad de consumo de masas basada en nuevos sistemas de producción como el taylorismo y la publicidad. Políticamente, se realizaron acuerdos para estabilizar la economía mundial tras la Primera Guerra Mundial a través del Plan Dawes y el Pacto de Locarno.