









Una fracción representa la división de una unidad en partes iguales. Se escribe con un número (el numerador) sobre otro (el denominador), separados por una línea. El numerador indica cuántas partes se consideran de la unidad total, mientras que el denominador indica en cuántas partes iguales se dividió la unidad. Cada fracción recibe un nombre específico dependiendo de su numerador y denominador.









