En la ley de Moisés encontramos leyes que nos instruyen acerca de lo que
podemos hacer y aquellas cosas que no debemos hacer y justo llegó un tiempo
a nuestras vidas en que finalmente entendimos que si hacíamos todas
aquellas cosas que a Dios le agradan y que son los mandamientos que vemos
en la ley de Moisés, el Señor nos daría su bendición.
Esto es un aspecto muy importante porque más allá del cumplimiento de la
ley de Moisés, a través de la doctrina de Yeshúa hemos aprendido que cuando
hacemos todas esas cosas que le agradan a Dios, pero con un verdadero
sentido de amor a Dios y por amor a nuestro prójimo, entonces en nuestras
vidas se genera un cambio en la percepción de la fe verdadera, porque
comenzamos a vivirla y no solo nos preocupamos por cumplir mandamientos
de forma religiosa.
Esta es la conexión maravillosa que hemos comenzado a vivir, pues
conociendo la ley de Moisés, hemos visto que a través de la doctrina de
Jesucristo es que la promesa de la profecía que anunció: … Pondré mis leyes
en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré… se ha estado cumpliendo
en las vidas de las personas.