El documento describe la religiosidad de la época gótica y cómo influyó en el arte, especialmente en la escultura. Los temas religiosos se representaban de una manera más humana para acercarlos a la experiencia de los fieles. Figuras como Jesús y la Virgen María se representaban de forma idealizada pero humana. La Virgen María en particular se convirtió en una figura central en la escultura gótica.