La Segunda Guerra Mundial tuvo un enorme impacto demográfico, con más de 55 millones de muertos, y forzó el desplazamiento de decenas de millones de personas en Europa y Asia. El Holocausto llevado a cabo por los nazis resultó en el genocidio de aproximadamente 6 millones de judíos europeos. Tras el fin de la guerra, se establecieron nuevas fronteras políticas y se creó las Naciones Unidas para promover la paz y la cooperación internacional.