El imperialismo se define como el dominio de potencias europeas en territorios globales entre los siglos XIX y XX, impulsado por la búsqueda de materias primas y mercados. Las colonias estaban políticamente sometidas, mientras que los dominios poseen cierta independencia; el Canal de Suez, inaugurado en 1869, representó un hito en el poderío británico. A fines del siglo XIX, Estados Unidos y Japón emergen como nuevas potencias imperialistas, contribuyendo a tensiones que llevarían a la Primera Guerra Mundial.