El documento describe aspectos de la arquitectura bizantina. La capital del Imperio bizantino fue Constantinopla. Una de sus obras más importantes fue la Basílica de Santa Sofía en Constantinopla, construida con ladrillos, piedra caliza y mármol traídos de diversas regiones. Presentaba innovaciones como cúpulas y sistemas constructivos ligeros. Otras obras notables fueron el Acueducto de Valente y las Murallas de Teodosio.