La civilización romana se desarrolló entre los siglos VIII a.C. y V d.C., dividida en tres periodos: la Monarquía, la República y el Imperio. Roma comenzó como una pequeña aldea en Italia central y eventualmente conquistó gran parte de Europa y el Mediterráneo. Durante la República, Roma se expandió bajo una forma de gobierno democrática, mientras que el Imperio centralizó el poder bajo el emperador Augusto y sus sucesores.