El documento aborda la doble articulación del signo lingüístico, destaca la distinción entre monemas (unidades con significado) y fonemas (unidades sin significado), y proporciona ejemplos para ilustrar estos conceptos. Se concluye que la doble articulación es fundamental para la economía y eficacia del lenguaje, permitiendo la formación de numerosas palabras y mensajes a partir de un número limitado de fonemas. Además, se menciona la importancia de la combinación de comunicación verbal y no verbal.