El documento resume la Edad Antigua, desde el siglo III a.C. hasta el siglo V d.C., destacando las primeras civilizaciones de Mesopotamia y Egipto, los pueblos del Mediterráneo como los griegos, fenicios y cartagineses, y los pobladores de la Península Ibérica como los íberos y celtas. Finalmente, describe la expansión y romanización del Imperio Romano en Hispania.