El pórtico de la Abadía de San Pedro de Moissac representa el Apocalipsis de San Juan en su tímpano, con un Cristo central rodeado por el Tetramorfo y los 24 ancianos. Las figuras se adaptan al marco arquitectónico y convergen sus miradas hacia Cristo. El programa iconográfico buscaba convencer a los fieles de que recibirían un premio o castigo después de la muerte, reforzando el orden establecido de la época.