El clasicismo musical, representado por compositores como Mozart y Haydn, se caracteriza por su búsqueda de equilibrio, proporción y serenidad en la música, así como por la popularización del arte y la enseñanza durante la era de la Ilustración. Las formas musicales predominantes incluyen la sonata, sinfonía, y música de cámara, con un enfoque en melodías claras y estructuras tonales bien definidas. La orquesta de Mannheim marcó un avance significativo en la disciplina y el uso de nuevos instrumentos, estableciendo estándares que perdurarían en la música clásica.