La pintura metafísica fue un movimiento artístico italiano creado por Giorgio de Chirico y Carlo Carrà entre 1915 y 1920. Representaba un mundo visionario e irreal a través de escenas cotidianas con objetos en contextos inusuales que generaban un sentido de misterio. Los pintores buscaban explorar lo oculto y simbólico en las cosas ordinarias. El movimiento influenció al dadá y el surrealismo y tuvo como máximos exponentes a De Chirico y Carrà.