El reinado de Alfonso XII (1875-1885) trajo estabilidad a España tras años de guerras civiles. Se estableció el sistema de la Restauración basado en el turno pacífico entre los partidos Liberal y Conservador. Sin embargo, surgieron movimientos de oposición como el republicanismo, el socialismo, el nacionalismo y el anarquismo, que cuestionaban el sistema canovista. Tras la muerte prematura de Alfonso XII, su viuda María Cristina asumió la regencia hasta la mayoría de edad de su hijo