La sabana de palmeras en la región de Madre de Dios, Perú, es un ecosistema único caracterizado por su clima continental, con extremos de humedad y sequía que afectan la vegetación y fauna. Esta área alberga una biodiversidad significativa, incluyendo especies en peligro como el delfín boto y la nutria gigante, y está amenazada por actividades humanas como la tala. A pesar de su vulnerabilidad, gran parte de su hábitat permanece intacto debido a su inaccesibilidad.