La tragedia griega surgió en el siglo V a.C. en Atenas como parte de los rituales religiosos dedicados al dios Dioniso. Se representaban obras durante festivales que trataban temas de la mitología griega y que reflexionaban sobre problemas humanos. Las tragedias se presentaban en concursos donde participaban tres autores y constaban de coro, personajes y acción trágica que conducía al destino fatal del protagonista. Algunos de los autores más importantes fueron Esquilo, Sófocles y Eurípides.