

Durante el siglo XIX, los países latinoamericanos se especializaron en tres sectores principales de exportación de productos primarios debido a su papel como proveedores de materias primas para Europa y otras regiones: 1) economías agrícolas y ganaderas en países de clima templado como Argentina y Uruguay; 2) economías basadas en productos tropicales como plátanos en países como Brasil, Colombia y países centroamericanos; y 3) economías mineras en países como México, Chile, Perú, Venezuela y Bolivia que exportaban minerales como estaño, co

