
El documento describe la evolución del sistema educativo español entre 1812 y finales del siglo XIX. Se destacan las ideas innovadoras de la Constitución de 1812 sobre educación universal y gratuita, así como los diferentes planes y leyes que regularon la enseñanza primaria, secundaria y superior a lo largo del periodo. El control sobre la educación fluctuó entre la iglesia y los liberales dependiendo de quién gobernara, sentando las bases del sistema educativo contemporáneo.
