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LOS BALLETS RUSOS DE SERGUÉI DIAGHILEV
Los famosos Ballets rusos fueron obra del
productor ruso Serguéi Diaghilev. Tuvo un don
para descubrir el talento y una pasión por el
arte y descubrió nuevas maneras de
desarrollarlo, que todavía son relevantes en la
actualidad.
Aunque estudió Derecho, desde su juventud
Diaghilev era asiduo a conciertos, espectáculos y
presentaciones de exposiciones. En 1898 creó
con sus amigos Alexandre Benois, León Bakst,
Valentín Serov y otros la revista Mir iskusstva
(Mundo del arte) para renovar el arte ruso.
Como fundador de Mir iskusstva organizó
exposiciones de acuarelistas alemanes y
británicos, rusos y escandinavos.
MIR ISKUSSTVA
ALEXANDRE BENOIS
LEÓN BAKST
En 1906 Diaghilev organizó una exposición de
arte ruso en el Salón de Otoño de París en la
que se presentaron al público francés Benois,
Repin, Serov y Malyavin. Empujado por el
éxito, al año siguiente organizó en la capital
francesa los Conciertos históricos rusos, en
los que hubo música de Rajmáninov y Rimski-
Kórsakov. En 1908 mostró al público europeo
la ópera Borís Godunov, de Mussorgski. La
gran combinación de un momento trágico de
la historia rusa, relatado por Alexander
Pushkin, la vigorosa música de Músorgski, que
rompía con la tradición musical, la
escenografía, el coro del Teatro Bolshói y el
talento del famoso bajo Fiódor Shaliapin
causaron una gran impresión en el público
europeo.
FIÓDOR SHALIAPIN COMO BORIS GODUNOV
En 1909 Diaghilev volvió a París con un ballet.
El conjunto se había creado con bailarines del
Teatro Mariinski de San Petersburgo y del
Teatro Bolshói de Moscú, que fueron a París
durante sus vacaciones. El propio Diaghilev
escogió el programa y apostó por las
representaciones de Mijaíl Fokine, de 29 años,
que tenía dificultades para desarrollar su
carrera en el conservador Teatro Mariinski. Le
Pavillon d'Armide, Les Sylfides y Nuit d'Égypte
tenían referencias al arte europeo, mientras
que Le festin y Las danzas polovtsianas
representaban el exótico arte ruso. La
escenografía fue diseñada por Alexander
Benois y Léon Bakst. El verdadero símbolo de
esta gira fue Anna Pávlova y su imagen en una
posición arabesca adornaba los pósters.
NIJINSKI Y PAVLOVA EN LE PAVILLON
D’ARMIDE
ANNA PAVLOVA EN LAS SÍLFIDES
Diaghilev demostró que se podían hacer
espectáculos de ballet llenos de integridad
artística y libertad creativa. Todas las revistas de
París y de Europa acabaron escribiendo sobre los
Ballets Rusos, que al principio fueron
considerados como una especie de arte bárbaro.
Un conflicto con la dirección de los Teatros
Rusos Imperiales, acabó por hacer que Diaghilev
crease su propio conjunto teatral.
Las nuevas estrellas de Diaghilev fueron Tamara
Karsávina y Vaslav Nijinski.
Sin una fuente de ingresos estable, estaban
constantemente de gira y el empresario se vio
forzado a realizar ballets de múltiples actos.
Gracias a Diaghilev el ballet dividido en tres actos
sigue siendo el espectáculo más popular de ballet
en Occidente. TAMARA KARSÁVINA Y VASLAV NIJINSKI
EN GISELLE
El Pájaro de fuego
TAMARA KARSÁVINA
Con Michel Fokine en El dios azul
Preludio a la
siesta de un fauno
El espectro de la rosa
VASLAV NIJINSKI
El festín
Como el esclavo dorado en Sherezade
El dios azul
Al principio Diaghilev atrajo al público con el exotismo ruso, producciones como Petrushka, El
pájaro de fuego y Scherezade sorprendieron al público por su vanguardismo en comparación con
los espectáculos europeos.
PETRUSHKA
EL PÁJARO DE FUEGO
Vera y Mijaíl Fokine
SCHEREZADE
La famosa y polémica producción de La
consagración de la primavera de 1913
de Ígor Stravinski y con coreografía de
Vaslav Nijinski supuso un punto de
inflexión para los Ballets Rusos.
Prácticamente separó a Diaghilev y su
compañía de Rusia antes de la Primera
Guerra Mundial. Durante el ensayo final
del ballet hubo golpes con el público,
dividido en dos grupos: defensores del
ballet tradicional y aficionados al
vanguardismo. A partir de ese momento
los Ballets rusos ya no eran una muestra
del arte oficial ruso, aunque Diaghilev
continuó colaborando exclusivamente
con sus compatriotas durante años.
El estreno del ballet Parade fue otro
punto de inflexión para Diaghilev. Para
crear este espectáculo se reunió a un
equipo formado por Jean Cocteau y
Erik Satie, responsables de la
escenografía y de la música, mientras
que Pablo Picasso se ocupó de los sets
y el vestuario, y la coreografía fue obra
de Léonide Massine.
El ballet cubista que crearon sólo se
representó en una ocasión y no fue
bien recibido. Sin embargo, la
producción era una especie de
manifiesto de Diaghilev: sin ingresos
fijos y completamente dependiente de
la popularidad del público no podía
renunciar al atributo que más le
importaba en el arte: el progreso y la
oportunidad de experimentar.
PABLO PICASSO (CON UNA GORRA) CON UNA TELA PARA EL
BALLET PARADE, REALIZADO POR LOS BALLETS RUSOS DE
DIÁGHILEV EN EL TEATRO CHATELET DE PARÍS, 1917
WALTER NOUVEL, SERGUÉI DIÁGHILEV
Y SERGE LIFAR EN EL LIDO DE
VENECIA
Después de la muerte de Diaghilev (1929) la
propiedad de la compañía fue reclamada por los
acreedores y los bailarines se dispersaron. En
los años siguientes, la compañía fue revivida
como el Ballet Ruso de Montecarlo, con la que
se asociaban los nombres de George Balanchine
y Tamara Toumanova, y como el Original Ballet
Russe. Pese a todas las tentativas de Serge Lifar
y de Boris Kochno, la troupe no sobrevivió a su
fundador.
DIAGHILEV CON STRAVINSKY
Bailarines de los Ballets rusos. Arriba, de izquierda a derecha: Anna Pávlova, Adolph Bolm, Michel Fokine, Vaslav
Nijinsky.
Abajo, de izquierda a derecha: Michael y Vera Fokine, Gertrude Hoffmann y Theodore Kosloff, Lidia Lopokova y
Alexandre Gavrílov, Tamara Karsávina y Vaslav Nijinsky
Los espectáculos revelaron también al
público el talento de grandes
compositores:
- Compositores rusos: Módest
Mussorgski, Piotr Ilich Chaikovski
Alexander Borodin, Serguéi Prokófiev,
Igor Stravinsky, Nikolái Rimski-
Kórsakov, Anton Arenski, Nikolai
Tcherepnin, Maximilien Steinberg,
Anatoli Liadov y Mily Balakirev.
- Compositores franceses: Maurice
Ravel, Claude Debussy, Francis
Poulenc, Erik Satie, Darius Milhaud,
Georges Auric, Reynaldo Hahn,
Florent Schmitt, Gabriel Fauré y Henri
Sauguet.
- Otros compositores: Richard Strauss,
Manuel de Falla, Ottorino Respighi y
Vittorio Rieti
DAFNIS Y CHLOE, RAVEL EL SOMBRERO DE TRES PICO
MANUEL DE FALLA
Para realizar la escenografía
(decorados y vestuario), Diaghilev
trabajó fundamentalmente con sus
amigos Léon Bakst y Alexandre
Benois, pero tras la Primera Guerra
Mundial, prefirió colaborar con
otros artistas, como los pintores
Pablo Picasso, Henri Matisse,
Georges Braque, André Derain,
Maurice Utrillo, Georges Rouault,
Marie Laurencin, Odilon Redon,
Giorgio de Chirico, José Maria Sert,
Nicholas Roerich, Natalia
Goncharova, Ivan Bilibin, Alexandre
Golovin y Pavel Tchelitchev
DISEÑO DE GEORGES ROUAULT PARA EL HIJO PRÓDIGO
Diseños de Matisse
Diseños de Braque Diseño de Josep Maria
Sert para Las Meninas
Natalia Goncharova
Giorgio de Chirico
El sombrero de tres picos, diseños de Picasso
Los Ballets rusos en Sevilla, 1916. Serguéi Diághilev
(en el centro)
Durante la I Guerra Mundial los Ballets Rusos actuaron varias veces en España.
Decorado de Picasso para Cuadro flamenco (1921)
Pulcinella, de Igor Stravinsky, con escenografía y vestuario de Picasso,
1924
Las aventuras de Mercurio, 1928, diseños de Picasso y música de Eric Satie