La señora de 92 años se muda a un hogar de ancianos tras quedar viuda. A pesar de no haber visto aún su habitación, expresa su entusiasmo y felicidad por vivir allí, explicando que la felicidad depende de la actitud mental y no de las circunstancias materiales. Comparte también sus cinco pasos para ser feliz: liberar el corazón del odio y las preocupaciones, vivir de forma simple, dar más que recibir y esperar menos.