Los instrumentos de la orquesta se clasifican en tres grupos: cuerda, viento y percusión, cada uno con características y métodos de producción de sonido distintos. La evolución histórica de la orquesta ha llevado a la formación de conjuntos organizados de músicos, y los instrumentos se utilizan para interpretar obras musicales. Cada grupo de instrumentos tiene subcategorías basadas en su funcionamiento, como cuerda frotada, viento-metal y afinados en percusión.