María era la hermana de Moisés. Ayudó a salvar a Moisés cuando era un bebé colocándolo en una cesta en el río Nilo. Más tarde, animaba a las mujeres israelitas a cantar y bailar de alegría cuando Dios liberó a los israelitas de Egipto. Sin embargo, María también sufrió de envidia y celos hacia Moisés, y como castigo de Dios contra su actitud rebelde, contrajo lepra. Finalmente sanó y vivió más años con su pueblo hasta su muerte.