El documento describe cómo era la ciudad amurallada de Montevideo en 1810. Montevideo tenía dos entradas principales, el Portón de San Juan y el Portón de San Pedro, que se abrían a las 6 am y cerraban a las 5 pm. Dentro de las murallas se encontraban edificios gubernamentales como el Cabildo, iglesias, cuarteles y bóvedas para almacenar pólvora. La ciudad estaba protegida por una ciudadela fortificada con fosos y bastiones de piedra.