El documento describe las cualidades de la mujer virtuosa que Dios quiere encontrar en sus hijas. Estas incluyen tener honradez, ser diligente, tener gracia y sabiduría, estar sujeta al propósito de Dios de cuidar a la familia, ser recatada con el temor a Dios en su corazón, no conformarse sino agradar a Dios, ser una esposa que apoya a su marido y una madre prudente y sabia. La mujer virtuosa deposita su confianza en Dios y espera en él.