El documento describe la pintura gótica en Europa entre los siglos XIII y XV. Comparte características con la escultura gótica como la continuidad de formas bizantinas y el enfoque en temas religiosos. La pintura gótica italiana del siglo XIII mostró mayor naturalismo, mientras que los pintores flamencos como Van Eyck y Van der Weyden perfeccionaron la técnica al óleo y representaron escenas religiosas y seculares con gran detalle y realismo.