El documento describe las características de la pintura románica. Se caracterizó por tener fines didácticos y decorativos, utilizando técnicas como el fresco y la pintura al temple. Las pinturas carecían de perspectiva y tendían a representar fondos planos. Los temas eran principalmente religiosos y se organizaban en manifestaciones, testificaciones y narraciones. Hubo estilos francorrománico e italo-bizantino.