Estas esculturas femeninas fueron bautizadas con el nombre de Venus al extenderse la idea de que constituían un “ideal de belleza prehistórica”. Aunque la idea ha sido definitivamente rechazada, la denominación de Venus persiste.
Las venus paleolíticas son estatuillas femeninas de hueso, asta, marfil, piedra, terracota y madera, datadas en el Paleolítico Superior. Se trata de figuras de mujeres de rostro impreciso y con una fuerte exageración de las partes del cuerpo (vientre abultado, enormes senos y piernas obesas).
Todas ellas parecen responder a representaciones convencionales de la mujer de la época (algunas llegan a ser claramente estilizaciones o esquemas), lo que no impide apreciar la maestría de los artesanos prehistóricos. Son esculturas de pequeño tamaño, oscilando entre los 4 y los 25 centímetros.
Los artistas del Paleolítico Superior (aprox. 40.000-10.000 a.C.) fueron humanos anatómicamente modernos (sapiens y neandertales) que crearon arte parietal y mueble con destreza técnica y conocimiento de la fauna. Utilizaron pigmentos naturales (óxidos de hierro, manganeso, carbón) para representar animales con realismo, policromía y movimiento, a menudo aprovechando los relieves rocosos. El arte de este periodo revela no solo habilidad manual, sino una compleja capacidad simbólica y de observación del entorno.
Estas Venus paleolíticas se consideran representaciones simbólicas de la fertilidad. Son sin duda la categoría de arte mobiliar más famosa del Paleolítico.