Parménides de Elea fue el primer filósofo en formular los principios de identidad y no contradicción. Sostuvo que el ser es, mientras que el no-ser no es, y que el movimiento es ilusorio. Valorizó el ser de la razón como estático e inmutable frente al ser de los sentidos como dinámico. Sus ideas sentaron las bases de la metafísica occidental.