Entre 1850 y principios del siglo XX, el imperialismo llevó a las potencias industriales a expandir sus territorios, lo que resultó en conflictos y tensiones que desembocaron en la Primera Guerra Mundial. Las causas del imperialismo incluyeron factores económicos, demográficos, políticos, tecnológicos, ideológicos y científicos, mientras que se establecieron varios tipos de dominios coloniales como colonias y protectorados. El 'reparto de África' en 1885, donde potencias europeas dividieron el continente, tuvo consecuencias significativas en las colonias, como la pérdida de identidad cultural y la segregación racial.