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REFLEXIÓN SOBRE LA PRÁCTICA DOCENTE La historia no sólo sirve para conocer el pasado de nuestro país o del mundo, nos permite obtener una identidad y una pertenencia. Conocer nuestro pasado nos da la pauta para buscar un mejor futuro, para no cometer los mismos errores y para ser mejores. Si  bien la asignatura de historia no es una de mis favoritas, en mi practica docente, intente diversas estrategias como: la carta a un personaje histórico, la línea del tiempo, la elaboración de historietas, cuentos, maquetas; y también el uso de cuestionarios, resúmenes, cuadros comparativos, elaboración de mapas, etc. estos últimos fueron con los que en su momento yo aprendí dicha asignatura.
A pesar de intentar llevar adecuadamente las estrategias que mencione en un primer momento, no obtuve resultados muy satisfactorios respecto a la materia, sólo en algunos temas históricos que son de mi interés logre que los alumnos obtuvieran un aprendizaje mas significativo, con lo cual concluí que dicho gusto se puede transmitir a los alumnos.  Generalmente en las escuelas que trabajé, no había un material específico para la enseñanza de historia o solo había mapas y planillas, algunos libros del rincón de lectura, sin embargo, me era difícil sacar provecho de dichos materiales.
De manera personal me falta experiencia con métodos de enseñanza eficaces para el aprendizaje de la historia, me gustaría poder vivenciarlos, ver como se aplican en las aulas, ya que primero se debe dar el cambio en mí, para que se pueda reflejar en mis alumnos.  Conocer la historia es importante, te hace sentir orgullo de lo que eres o mejorar si es que necesario; y quiero transmitirlo a los demás.