Descartes busca establecer un fundamento cierto para el conocimiento filosófico mediante el uso de la duda como método. Llega a la conclusión de que el único conocimiento indubitable es "pienso, luego existo". A partir de ahí, deduce la existencia de Dios como garantía de la verdad, lo que le permite validar también el conocimiento matemático y sensorial. Su objetivo es establecer un sistema filosófico nuevo basado en la razón y la certeza, rompiendo con la tradición aristotélica.