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📝 Repasamos lo aprendido: Elaboración de tu primer artículo de opinión
Comprensión y Redacción de Textos II
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Comprensión y Redacción de Textos II
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📝 Repasamos loaprendido: Elaboración de tu
primer artículo de opinión
Comprensión y Redacción de Textos II
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Fuentes de informaciónpara el ejercicio
Fuente 1: Comenzó la carrera del turismo espacial
https://www.youtube.com/watch?v=yZ9PXKBW8fQ
Fuente 2
Para sus numerosos detractores, el turismo espacial no es más que viajes de
diversión para los multimillonarios del planeta que solo empeoran la crisis climática.
Pero este sector emergente también tiene defensores que, sin totalmente rechazar
las críticas, argumentan que esta industria también puede traer beneficios a la
humanidad.
Más oportunidades de investigación
El primer argumento es que, además de sus pasajeros, los vuelos espaciales privados
pueden enviar al espacio experimentos científicos que necesitan ambientes de
microgravedad. En el pasado, con las agencias nacionales, "solía tomar mucho tiempo
trabajar dentro de los canales subvencionados por el gobierno, gestionar
autorizaciones, obtener fondos y ser seleccionado para estar entre los muy pocos
que podían ir", dijo a la AFP Ariel Ekblaw, de la iniciativa de exploración espacial del
MIT. En cambio, a Ekblaw le tomó solo seis meses —desde la firma de un contrato—
enviar su proyecto de investigación a la Estación Espacial Internacional (ISS por sus
siglas en inglés) a bordo de la misión privada Ax-1, que despegó gracias a los
empresarios privados que pagaron el viaje. Su experimento, llamado TESSERAE,
involucra fichas inteligentes que forman un enjambre robótico flotante que puede
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autoensamblarse en unaestructura espacial, lo cual podría ser el modo en la que las
futuras estaciones espaciales se construyan. Un prototipo anterior flotó en el espacio
por algunos minutos a bordo del vuelo espacial suborbital de Blue Origin, abriendo el
camino a un nuevo ensayo. "La proliferación de estos proveedores privados de
lanzamientos nos permite hacer proyectos más arriesgados, más innovadores y
rápidos", dijo Ekblaw. Virgin Galactic, por su parte anunció planes para llevar
científicos en futuros vuelos.
Mejor tecnología espacial
El turismo espacial y el sector espacial privado también actúan como un vector de
innovación para mejorar la fabricación de todo lo relacionado con el espacio. Las
agencias gubernamentales, que operan con el dinero de los contribuyentes, se
mueven con cautela y son profundamente reacias al fracaso, mientras las compañías
como SpaceX —de Elon Musk— no se preocupan por hacer estallar prototipos hasta
llegar al correcto, acelerando sus ciclos de desarrollo.
Mientras la NASA se enfoca en grandes objetivos de exploración, las compañías
privadas buscan mejorar la tasa, la rentabilidad y la sostenibilidad de los lanzamientos,
con naves reutilizables. En el caso de Blue Origin, con cohetes que solo emiten vapor
de agua.
Por ahora, los vuelos espaciales siguen siendo un esfuerzo riesgoso y costoso.
"Mientras más vayamos al espacio, nos volveremos mejores en él, y más se
desarrollará la base industrial para la tecnología espacial", dijo Mason Peck, un
profesor de aeronáutica de la universidad de Cornell que trabajó en la NASA como
jefe de tecnología. Puede compararse con la era de la aviación, cuando volar estaba
reservado solo para algunos privilegiados. "Iniciamos con muchos accidentes, y con
muchas compañías con diferentes tipos de ideas para construir aeroplanos", explicó
George Nield, exadministrador asociado de la oficina de transporte espacial comercial
de la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA). "Pero gradualmente,
aprendimos lo que funciona y lo que no". Hoy los vuelos comerciales aéreos son
estadísticamente el modo más seguro de viajar.
Pero ¿qué van a lograr realmente los vuelos espaciales más seguros y eficientes? De
acuerdo con expertos, actualmente es difícil imaginar el impacto futuro que el
espacio tendrá en el transporte. "Solo en los siguientes diez años, confío en que
vamos a ver empresas con sistemas que pueden llevar pasajeros despegando de un
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punto de latierra, viajando al otro lado del planeta en una hora", aseguró Nield, quien
participó en el último vuelo de Blue Origin. Un viaje como este, de un extremo a
otro, sucederá eventualmente, pero el turismo espacial está acelerando su llegada.
¿Beneficio medioambiental?
El último argumento, paradójicamente, tiene que ver con el clima. Muchos de los que
han observado la tierra desde el espacio se han mostrado profundamente
impactados por lo frágil que parece el planeta, y abrumados por el deseo de
protegerlo. El fenómeno fue apodado "efecto perspectiva" por el filósofo del espacio
Frank White. "Te da un sentido de urgencia, una necesidad de ser parte de la
solución", destacó Jane Poynter, cofundadora de Space Perspective. Su compañía
planea empezar a llevar turistas en un balón de gran altitud para observar la
curvatura de la tierra desde una cápsula con vista panorámica. Este tipo de nave fue
desarrollada precisamente por su impacto mínimo en el medio ambiente, a diferencia
de los cohetes altamente contaminantes.
La contribución actual de los cohetes en el cambio climático es mínima, pero podría
volverse problemática si el número de lanzamientos se incrementa. Una mayor
actividad en el espacio puede también ayudar al planeta en modos más concretos y
menos filosóficos, dicen los defensores de esta industria. "Gracias a los avances en
tecnología espacial, las células solares terrestres se hicieron más eficientes con el
paso de los años", afirmó Peck.
France 24 (2022). Los argumentos a favor del turismo espacial. Recuperado de
https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20220409-los-argumentos-a-
favor-del-turismo-espacial
Fuente 3
Las actividades espaciales irrumpen cada vez con más frecuencia en la actualidad.
Sería fácil pensar que lo que ocurra en el espacio no nos afecta. Pero la realidad es
que sí lo hace, y cada vez de formas menos sutiles.
La noticia de actualidad estos días es la competición entre Jeff Bezos y Richard
Branson, dos multimillonarios que están detrás de sendas compañías de turismo
espacial. Blue Origin, de Jeff Bezos, y Virgin Galactic, de Richard Branson, han hecho
vuelos que han estado rodeados de un amplio despliegue mediático. Y es que estos
vuelos han sido, ni más ni menos, enormes maniobras de marketing. El objetivo es
llamar la atención. El turismo espacial llega con la promesa de “democratizar el
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espacio”. Pero estafrase, repetida como un mantra, a menudo se pronuncia vacía de
contenido. Ya no porque el turismo espacial siga estando solo al alcance de una
minoría, sino también por el impacto ecológico que puede llegar a derivarse de la
generalización de estas actividades.
La población general va haciéndose a la idea de usar menos aviones y más trenes; y
comer menos carne. Esos son solo parte de los cambios que tendremos que hacer si
queremos una transición ecológica justa. Mientras tanto, el turismo espacial emerge
como una actividad poco accesible y muy contaminante. Alcanzar el espacio es, en
primer lugar, muy costoso energéticamente. El hecho es que la energía no nos sobra.
Los combustibles fósiles están en la raíz del cambio climático. Las llamadas energías
renovables y la nuclear tampoco están exentas de problemas y limitaciones. Así que,
sí, alcanzar el espacio lleva asociadas unas emisiones de dióxido de carbono. Es decir,
una huella del carbono.
Impacto ambiental
Aunque el impacto ambiental de los lanzamientos espaciales no ha sido
suficientemente estudiado, se sabe que va más allá de las emisiones de carbono. La
liberación de gases en capas altas de la atmósfera durante los lanzamientos
espaciales tiene efectos negativos sobre la capa de ozono. Un gas frecuentemente
emitido en los lanzamientos y aparentemente inocuo como el vapor de agua
contribuye al efecto invernadero.
Existen bastantes tipos de combustible que se usan y algunos son tóxicos al ser
liberados en el lanzamiento o por su proceso de producción. La buena noticia es que
la mayoría de
los nuevos sistemas de lanzamiento usan combustibles líquidos, menos
problemáticos en este sentido que los sólidos.
Los cohetes propiamente suelen tener como destino diferentes órbitas en torno a
nuestro planeta. Hemos de aclarar que, en cambio, los vuelos turísticos de Virgin
Atlantic y Blue Origin son vuelos “suborbitales”. Es decir, no llegan a entrar en órbita,
sino que ascienden hasta 80 y 100 km de altura respectivamente, experimentan la
gravedad cero por un breve período de tiempo, y vuelven a caer a la Tierra. Un vuelo
suborbital requiere muchísima menos energía que entrar en órbita. Por ello, su coste
es más asequible y su huella ecológica, menor.
Actualmente se lanzan unos 100 cohetes al año. Su huella del carbono sigue siendo
menor que la de los 100 000 aviones que vuelan cada día en el mundo. Pero el
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sector espacial estáexperimentando un fuerte crecimiento. Por ello, su impacto
ambiental podría llegar a ser muy relevante.
Turismo de lujo y de emisiones de dióxido de carbono
La concienciación y regulación internacional del impacto ambiental es pues uno de
los aspectos en los que la gestión de las actividades espaciales tendrá que mejorar. Si
bien es cierto que lanzar un satélite a la órbita terrestre tiene un impacto mayor que
un vuelo turístico suborbital, los satélites pueden beneficiar a muchas personas.
Mientras que un vuelo turístico es un lujo para un limitado número de personas.
Para ponerlo en números, se estima que cada vuelo turístico de Virgin Galactic y
Blue Origin emite unas 60 y 90 toneladas de dióxido de carbono, respectivamente.
Es decir, unas 8 y 15 toneladas por pasajero. En comparación, de media, cada
persona en el mundo emite cada año unas 4,8 toneladas de dióxido de carbono. Esta
cifra es muy diferente entre países ricos y pobres. En Estados Unidos, la cifra es de
15 toneladas. En España, es de 5,4 toneladas, aunque estos datos pueden variar
considerablemente según diferentes fuentes. China es un gran contaminante, pero
cuando se consideran sus emisiones per cápita, el valor es 7,4 toneladas.
Una huella cuestionable
Por tanto, la huella del carbono de estos vuelos suborbitales no es extremadamente
alta comparada con la de otras actividades. Pero no deja de ser cuestionable que en
un momento en que urge reducir nuestro impacto ambiental, surja esta nueva forma
de ocio. Es accesible solo a una minoría y supone que cada pasajero emite en solo
unos minutos el mismo dióxido de carbono que 2 o 3 personas de media durante un
año entero. Recordemos que a esta huella del carbono hay que sumarle otros
impactos ambientales de esta actividad, como el de la erosión de la capa de ozono.
Hernández, J. (2021). ¿Cuál es la huella ecológica del turismo espacial? Recuperado
de https://theconversation.com/cual-es-la-huella-ecologica-del-turismo-espacial-
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