Este número 15 también vuelve la mirada al origen. A la casa madre que
nos formó a muchos: la Normal Rural con internado. Aquí están las
reseñas y las fotografías de esa vida que no se entiende si no se vivió: el
toque de levante, el plato común, el dormitorio compartido, la faena, el
ensayo, la discusión... Nuestra Alma Mater no era solo una escuela. Era
aprender a vivir con otros, a trabajar la tierra y a pensar el país desde
abajo. Era entender que nadie se forma solo y que nadie se salva solo.
Gracias a cada compañero y compañera que se atrevió a escribir una
semblanza. Gracias a cada hijo y cada hija que se atrevió a escribir de su
padre o de su madre con amor y con verdad. Gracias a quienes
prestaron la foto o el documento amarillentos y guardados. Gracias
también a los compañeros, que nos compartieron sus experiencia
pedagógicas, artísticas y sus puntos de vista sobre la educación
normalista y la educación rural.
Deseamos que les agrade el contenido de Faro Normalista No. 15 y les
reiteramos la invitación para colaborar en el siguiente número, así como
a enviarnos sus comentarios y sugerencias a los correos
fnenr2021@gmail.com y asuntospedagogicosfnenr2021@gmail.com