El documento describe el Romanticismo como movimiento arquitectónico que surgió en el siglo XIX como reacción al racionalismo de la Ilustración. Se caracterizó por revivir estilos históricos como el Neogótico y por el eclecticismo de combinar elementos de diferentes épocas. Tuvo mayor auge en Inglaterra y Alemania, donde se construyeron notables edificios como el Parlamento de Londres y la Basílica de San Bonifacio en Munich. Otras corrientes románticas incluyeron el Neobarroco, Neobizant