Este soneto de Garcilaso de la Vega expresa un gran sufrimiento por la pérdida de su amada Isabel Freire. En la primera estrofa exalta el dolor que siente al recordarla. En la segunda recuerda la felicidad pasada y la tristeza actual. En las últimas estrofas pide desesperadamente que su dolor cese, o pensará que Dios le dio tanta felicidad sólo para verle morir entre recuerdos tristes.