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RESPONSABILIDAD CIVIL POR EL
HECHO DE LA COSA INANIMADA
CASOS DE LAS DISTRIBUDORAS DE
ELECTRICIDAD
ALBERTO REYES BÁEZ.
ESCUELA NACIONAL JUDICATURA
SEPTIEMBRE 2024
Problemática General
• Masificación del consumo y requerimiento de
servicios.
• Influencia personal en el uso y manipulación de las
cosas
• En general la evolución del “maquinismo”, industria,
tecnología digital y sus nuevas aplicaciones.-
Multiplicación de daños “anónimos”.
Problemática específica del tema eléctrico
• Probar que la electricidad causó un daño específico (por ejemplo, el incendio
de un almacén) puede requerir pruebas de experto que expliquen cómo el
daño está directamente relacionado con una falla en el suministro. Estos
estudios pueden ser costosos y difíciles de realizar para la víctima.
• Determinar si el daño fue causado por una variación de voltaje, un corte de
energía o una descarga inusual, tiene sus complicaciones.
• Las distribuidoras suelen argumentar que la causa no fue su infraestructura,
sino problemas internos del consumidor, como instalaciones eléctricas
defectuosas o manipulaciones no autorizadas, ya que en principio, por ley “su
rol de guardián” de la electricidad llega hasta el punto de conexión interna
(contador)
• Hay muchas informalidad en el sector de cara al usuario, robos, conexiones
clandestinas, que siguen siendo situaciones de riesgo para los usuarios y el
público en general.
Problemática : Efecto.-
Hoy, la concepción respecto a la responsabilidad
civil, se inclina por limitarse a la reparación.
Poco importa la manera en que fue producido el
daño. Hay que reparar el daño sufrido por la
víctima.
Problemática específica: Efecto.-
Existen dificultades importantes desde el punto de vista de la
prueba.
Aunque la responsabilidad objetiva facilita la reclamación al no
requerir prueba de falta, la víctima aún debe probar el rol activo
entre la electricidad y el daño, lo cual puede ser complicado en
muchos casos donde hay un aspecto técnico especializado.
Se requiere una readecuación del fundamento de la
responsabilidad respecto de su rol de la reparación. Determinar
el valor exacto de los bienes dañados o las pérdidas personales
sufridas puede ser subjetivo y controvertido.
Aspectos generales y cambios jurisprudenciales del sistema:
En nuestro derecho el régimen de responsabilidad por el hecho de la
cosa inanimada entra en la esfera de la responsabilidad
cuasidelictual bajo un sistema de PRESUNCIÓN DE
RESPONSABILIDAD; que no es lo mismo y dista de la “presunción de
falta”, con el cual a veces se confunde.
Existen diferencias considerables entre imputabilidad (régimen de la
falta presumida o no) y responsabilidad: (régimen del guardián de la
cosa inanimada).
– La imputabilidad afirma la existencia de una relación de causalidad entre el
hecho reprochable y la persona. Hoy día es abstracto – objetivo.
– En cuanto al HCI es responsable quien tiene la condición fáctica o legal para
responder por las consecuencias del hecho.
Algunas decisiones jurisprudenciales en Francia han pautado el inicio de un
cambio de rumbo en la identificación de la “persona responsable”, llevandolo a
un plano OBJETIVO sin atenuaciones.
En una de estas decisiones - Sentencia Lemaire (Grands Arrets de la
Jurisprudence Civile). Un menor muere electrocutado al colocar una bombilla,
por un error del electricista en la instalación base. La corte no analizó la falta
del electricista, sino que la causa de la muerte se debió a la “falta del menor”.
El principio no sólo se limita a la responsabilidad personal. En la
Sentencia Gabillet de 1984, la Asamblea Plenaria de la Corte de Cass. Fr.,
conoció de un proceso en donde un niño de 3 años de edad mientras
jugaba con un compañero en un columpio golpeó a éste con un bastón,
produciéndole heridas considerables. La víctima demandó la
responsabilidad del autor tomada en tanto que guardián de la
cosa inanimada.
NOCIÓN DE GUARDA:
La guarda, después de la célebre sentencia Franck dictada por
las Cámaras Reunidas en fecha 2 de diciembre de 1941. El
guardián es aquel que domina de hecho la cosa, pues se sirve
– uso – decide de la finalidad de son empleo – dirección – y
está en posición de evitar que no funcione anormalmente –
control –.-
En paralelo: Arret Blieck (guarda de la persona – incendio de
un bosque colindante al centro de atenciones del “handicapé”
M. Blieck. - crea una nuevo “régimen”. 29 de marzo de 1991.
Arret Jand’heur consagró el principio inicial (13 Feb 1930) –
ha evolucionado en la jurisprudencia dominicana, como
veremos.
NOCIÓN DE GUARDA – MATERIAL Y JURÍDICA
La guarda jurídica es aquella que corresponde a quien
tiene derecho jurídico sobre el uso, dirección y control
de la cosa, mientras que la guarda material atañe a
quien, de hecho, posee el uso, dirección y control de la
cosa. Es responsable civilmente tanto la persona que
tiene la guarda material de la cosa inanimada como la
que tiene la guarda jurídica, salvo en caso de fuerza
mayor o pérdida del control de la cosa por
acontecimientos irresistibles que, sin que hubiese falta
atribuible al guardián, hayan sido denunciados a los
organismos correspondientes. SCJ, 1.ª Sala, 26 de
agosto de 2020, núm. 285, B. J. 1317.
DISTINCIÓN SOBRE TIPOS DE GUARDA:
"Oxygène Liquide" (1956): GUARDA DE LA ESTRUCTURA Y DEL COMPORTAMIENTO:
Se distingue la guarda de la estructura contra la del comportamiento para determinar
la RC del guardián atentiendo al hecho de la cosa.
Guarda de la Estructura: Se refiere a la integridad física del objeto, es decir, la
responsabilidad sobre los defectos inherentes del cilindro, como posibles fallos en su
fabricación o diseño, fragilidad, etc.
Guarda del Comportamiento: Se refiere al uso y manejo de la cosa, cilindro, como la
forma en que se llena, transporta o utiliza.
La Corte atribuyó la responsabilidad a quien tenía el control del cilindro en el
momento de la explosión; que era quien versó el contenido de oxígeno y lo
transportó siendo entonces el guardián del comportamiento de la cosa inanimada.
Esto permitió asignar responsabilidad diferenciando al fabricante o propietario del
cilindro (guardia de la estructura) y quien lo usaba y se servía d éste en ese momento
(guardia del comportamiento).
SCJ - NOCIÓN DE GUARDA.-
La noción de guarda se caracteriza por el poder de uso,
de dirección y de control de la cosa. El uso es el hecho
de servirse de la cosa, generalmente en interés propio; el
control significa que el guardián puede vigilar la cosa y,
al mismo tiempo, evitar que esta cause un daño; la
dirección implica que el guardián tiene el control
efectivo de la cosa. La noción de guarda supone un
deber de vigilancia, supervisión y seguimiento.
SCJ, 1.ª Sala, 29 de enero de 2020, núm. 103, B. J. 1310.
Para el caso de las EDEs, la SCJ por aplicación del
reglamento y la ley de electricidad, les ha atribuido un
deber de vigilancia y seguridad.
R.C.H.C.I. – CASOS ELÉCTRICOS
VEREMOS AHORA EN LOS CASOS ESPECÍFICOS
POR DAÑOS CAUSADOS POR LA ELECTRICIDAD, LO
SIGUIENTE:
A. MARCO LEGAL
B. RÉGIMEN DE LA C.I. Y SU PUESTA EN MARCHA
C. PRUEBA DEL HECHO
D. DAÑO
E. EXIMIENTOS DE RESPONSABILIDAD
BASE LEGAL:
CÓDIGO CIVIL:
ART. 1384-1
Ley 125-01:
Art. 54- a) b) c) – seguridad y calidad de su infraestructura y del
servicio.
Art. 94 – delimitación del punto de entrega de la energía al
usuario.
Reglamento 555-02:
Arts. 425, 426, 429. – obligaciones del usuario desde el punto de
entrega. Resp de las distribuidoras de los daños originados por
causas atribuibles a éstas, más allá del punto de entrega.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
El régimen de responsabilidad aplicable a los accidentes eléctricos
es el de la responsabilidad por el hecho de la cosa inanimada,
consagrado en el artículo 1384, párrafo I, del Código Civil. En este
régimen se presume la falta del guardián de la cosa inanimada y se
retiene su responsabilidad una vez que la parte demandante
demuestre lo siguiente: (a) que la cosa que provocó el daño se
encuentra bajo la guarda de la empresa eléctrica y (b) que dicha
cosa ha tenido una participación activa en la ocurrencia del hecho
generador. Corresponde a la parte demandante la demostración de
dichos presupuestos y, acreditado esto, corresponde a la empresa
eléctrica probar encontrarse liberada de responsabilidad,
demostrando la ocurrencia de un hecho de un tercero, de la falta
de la víctima o de un hecho fortuito o de fuerza mayor.
SCJ, 1.ª Sala, 26 de febrero de 2020, núm. 22, B. J. 1311.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Las empresas distribuidoras de electricidad son responsables por los
daños ocasionados por un suministro irregular de electricidad, sin
importar que estos tengan su origen en sus instalaciones o en las
infraestructuras internas de los usuarios del servicio, ya que, conforme
al artículo 54, literal c, de la Ley 125-01, General de Electricidad, las
empresas están obligadas a garantizar la calidad y continuidad del
servicio conforme a lo que se establece en la autorización de concesión
y en el reglamento, además de que el artículo 125.14.c de dicha ley
dispone que las empresas deben instalar dispositivos que protejan al
cliente contra alto y bajo voltajes en casos de maniobras fraudulentas o
averías. SCJ, 1.ª Sala, 24 de marzo de 2021, núm. 304, B. J. 1324.-
C. RÉGIMEN Y PUESTA EN MARCHA
En los casos de daños por el fluido eléctrico, hay que distinguir distintos escenarios
donde el hecho, la administración de la prueba y rol impusilvo de la parte
demandante es distinto; y los podemos agrupar en dos grandes conjuntos.
A. Daños por el fluido eléctrico debido a su anormalidad: Se refieren a
irregularidades en la calidad y estabilidad del suministro eléctrico, como:
1. Fluctuaciones y picos de voltaje: Cambios repentinos en el nivel de voltaje por
conmutaciones, fallas de generación, o integración de energías renovables.
2. Corrientes no deseadas y desbalances: Desbalances de carga, cortocircuitos
internos.
B. Daños debido a la anormalidad de los elementos que transportan la
electricidad: Se causan por defectos físicos y problemas de instalación, vigilancia o
colocación de los componentes del sistema eléctrico, como:
1. Cables y conexiones defectuosas: Cables sueltos, conexiones mal hechas que
generan riesgos y fallas.
2. Fallas en equipos o por mantenimiento deficiente: Transformadores, interruptores
y otros aparatos que fallan por desgaste, instalación incorrecta o falta de
mantenimiento.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Casos de voltaje:
La empresa distribuidora de electricidad compromete su responsabilidad civil
cuando el fluido eléctrico desborda el voltaje contratado por los usuarios de este
servicio, aun cuando el siniestro se ha producido dentro de la vivienda. SCJ, 1.ª
Sala, 27 de abril de 2018, núm. 73, B. J. 1289.
Caso de voltaje más allá del punto de contacto con el cliente:
La empresa eléctrica es responsable de la muerte ocasionada por un alto voltaje aun
cuando el punto de contacto con el fluido eléctrico fuese dentro de las instalaciones
particulares del occiso. SCJ, 1.ª Sala, 24 de julio de 2020, núm. 270, B. J. 1316.
Deber de vigilancia de las distribuidoras:
Las cajas eléctricas de fusibles (breakers) que se encuentren en la vía pública son
propiedad de la empresa distribuidora de electricidad, la cual debe asegurarse de
que se encuentren en condiciones adecuadas y seguras, al tenor del artículo 54 de la
Ley 125-01 de Electricidad. SCJ, 1.ª Sala, 31 de octubre de 2017, núm. 38, B. J.
1283.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Es un régimen extracontractual basado en un sistema de responsabilidad por el hecho de
la cosa inanimada.-
Es irrelevante en la demanda en daños y perjuicios por un accidente eléctrico el hecho de que
no exista un contrato entre la empresa eléctrica y la víctima, ni de que, de existir un contrato, la
víctima y usuario estén o no al día en el pago del servicio, pues la demanda se enmarca en el
ámbito de la responsabilidad civil que pesa sobre el guardián de la cosa inanimada, no de la
responsabilidad civil contractual. SCJ, 1.ª Sala, 15 de diciembre de 2017, núm. 27, B. J. 1285
En materia de responsabilidad civil de la cosa inanimada, la procedencia de la
demanda no depende de la existencia de una relación contractual entre las
partes, sino de que la parte demandante demuestre su calidad de víctima, es
decir, de que se trate de una persona que ha sufrido daños producidos por el
fluido eléctrico. SCJ, 1.ª Sala, 30 de octubre de 2019, núm. 45, B.
J. 1307.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Los deberes de los usuarios que sean incumplidos o la violación a la ley como el robo eléctrico o
conexiones clandestinas, pueden ser casos de rechazo de las pretensiones del demandante o
eximente de responsabilidad.
No procede la demanda en daños y perjuicios basada en la presunción de responsabilidad de la
empresa eléctrica cuando un incendio causado por el cableado eléctrico dentro de una casa conectada
ilegalmente al servicio causa la muerte de un niño. Una reclamación extracontractual contra una
empresa distribuidora de electricidad no puede ser jamás el resultado de una violación o
inobservancia de la ley, toda vez que una irregularidad o ilegalidad no puede generar derechos. La
ilegalidad de la conexión exime de responsabilidad a la empresa distribuidora de electricidad. SCJ, 1.ª
Sala, 24 de marzo de 2021, núm. 150, B. J. 1324.
El hecho de que el usuario de los servicios de electricidad muestre un recibo de luz no implica que no
pueda existir una conexión ilegal si la empresa distribuidora prueba que dichos servicios estaban
suspendidos por falta de pago y que el incendio fue provocado por unos alambres que estaban
conectados de manera informal. SCJ, 1.ª Sala, 27 de enero de 2021, núm. 35, B. J. 1322, pp. 280-287.
En estos casos hay una imposibilidad de requerir a la EDE su rol de vigilancia
como guardián, puesto que no puede ejercerlo bajo circunstancias clandestinas e
ilegales.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
En el mismo sentido que los casos anteriores, ha sido juzgado que:
Si las instalaciones eléctricas que conducen a una casa son de la propiedad
del dueño de la casa, y no de la compañía distribuidora de electricidad,
habiéndose conectado el propietario directamente a un transformador de la
compañía sin tener contrato de suministro, la compañía no es responsable de
los daños causados por esas instalaciones que no se encuentran bajo su
guarda. SCJ, Salas Reunidas, 23 de mayo de 2018, núm. 21, B. J. 1290, pp.
281-305
En este caso, la EDE no es propietaria de los cables que llevan desde la línea
de distribución hasta la casa de la víctima, sino ésta misma que realizó una
conexión clandestina.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
En un criterio anterior a los enunciados, se hizo una distinción específica al régimen de la guarda de
la cosa inánimada respecto de la EDE, en una versión menos lineal que las anteriores, agregando
cierto grado de dificultad al sistema.
El criterio de imputación de la responsabilidad en el caso particular de la muerte por electrocución debe
analizarse sobre la base del comportamiento de las partes en ese acontecimiento, examinando con gran
rigor la conducta de la empresa distribuidora de energía en cuanto al cumplimiento efectivo de su deber
de seguridad, así como el comportamiento del usuario o cliente, para de esa manera establecer su
influencia decisiva, excluyente o concurrente en la producción del hecho dañoso. En la especie, el usuario
había instalado una conexión ilegal al margen de las exigencias requeridas por la norma que regula el
sistema eléctrico nacional. SCJ, 1.ª Sala, 25 de noviembre de 2015, núm. 78, B. J. 1260, pp. 829-838.
CASO INCENDIO EN FIESTA PATRONAL: Una vez constatado el hecho de un tercero, los jueces del
fondo pueden considerarlo no como un eximente total de responsabilidad, sino como un eximente parcial.
En la especie, la corte determinó que el hecho generador del daño se debió, por una parte, a la conexión
ilegal hecha por los moradores de la comunidad y, por otra, a la falta de vigilancia de la compañía
distribuidora de electricidad, la que tiene la obligación de impedir que se realicen conexiones ilegales.
SCJ, 1.ª Sala, 28 de octubre de 2020, núm. 233, B. J. 1319, pp. 2446-2452.
La conducta de las partes puede dar lugar a una exoneración parcial o compensación
de daño por no ser el guardián el único responsable del daño, sino también la
víctima.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Sobre el punto de conexión y la presunción de guarda de la EDE.
La presunción del artículo 1384, párrafo, del Código Civil en perjuicio de la empresa eléctrica que
es guardiana de la cosa inanimada no es absoluta, puesto que, según el artículo 94 de la Ley
General de Electricidad 125-01 y el artículo 429 del Reglamento de Aplicación de la Ley General de
Electricidad, esa presunción sufre una excepción cuando el fluido eléctrico atraviesa el contador y
se encuentra en las instalaciones internas del usuario, momento en el cual la guarda entra bajo el
control del consumidor, salvo que se demuestre una causa externa imputable a la empresa
distribuidora de electricidad. SCJ, 1.ª Sala, 30 de octubre de 2019, núm. 176, B. J. 1307, pp. 1587-
1597; 25 de noviembre de 2015, núm. 74, B. J. 1260, pp. 790-799.
Aunque el artículo 429 del Reglamento de Aplicación de la Ley General de Electricidad dispone que
las distribuidoras de electricidad solo son responsables, en principio, por los daños ocasionados
por la electricidad que fluye a través de sus cables e instalaciones, mientras que el usuario es
responsable por los daños ocasionados desde el punto de entrega, si los daños a las instalaciones
propias del cliente tienen su origen en causas atribuibles a la empresa distribuidora de electricidad
—por ejemplo, un alto voltaje—, esta es responsable. SCJ, 1.ª Sala, 29 de julio de 2015, núm. 18, B.
J. 1256,
Aun dentro de esa limitante de presunción de guarda, este es el caso indicado
del tipo A, donde la falla es en el suministro en sí, la anormalidad por ejemplo de
un alto voltaje.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
ROL ANORMAL DE LA COSA – LA ENERGÍA ELÉCTRICA: FALLAS EN EL FLUIDO O POR
COLOCACIÓN INADECUADA. CONSISTENCIA CON EL SISTEMA ESTÁNDAR DE C.I.
El fluido eléctrico constituye, por su propia naturaleza, un elemento activo que es dañino y
peligroso para las personas cuando llega de manera anormal. En materia de responsabilidad
sustentada en daños causados por la corriente eléctrica, la determinación del
comportamiento o situación anormal de la cosa al momento de producirse el hecho dañoso
es de gran importancia para acreditar este tipo de responsabilidad. SCJ, Salas Reunidas, 14
de noviembre de 2018, núm. 4, B. J. 1296.
La anormalidad del fluido eléctrico puede obedecer a la falta de calidad de las líneas de
transmisión del servicio eléctrico —por no cumplir la empresa con el deber de mantener sus
instalaciones en buen estado—, o a la ubicación o posición inadecuada de la red destinada a
transferir la energía, lo que trae consigo una situación de riesgo para las personas que
transitan o circulan por el lugar, como sucedió en la especie al estar los cables de la red a
muy baja altura respecto de los techos de las viviendas a su alrededor. SCJ, 1.ª Sala, 14 de
agosto de 2013, núm. 48, B. J. 1233.
La anormalidad del fluido eléctrico puede obedecer a una anomalía o mal funcionamiento
que provoca una inestabilidad del voltaje eléctrico causante de daños. SCJ, 1.ª Sala, 29 de
enero de 2014, núm. 48, B. J. 1238.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Deber de viligencia y seguridad. La primera tiene una influencia sobre la teoría del riesgo y
establece ese deber como consecuencia de que se lucra de una actividad potencialmente
peligrosa.
La actividad del suministro del servicio eléctrico comporta el deber del propietario y guardián,
que se beneficia de una actividad potencialmente dañosa, de vigilancia y supervisión estricta
sobre la energía y la red o líneas que la trasportan, a fin de impedir consecuencias dañosas por
su uso deficiente o clandestino. Las normas reguladoras del sistema eléctrico nacional imponen
a las empresas distribuidoras el deber de adoptar medidas de seguridad, incluso respecto de
aquellos usuarios cuyos contratos de servicio estén suspendidos. SCJ, 1.ª Sala, 25 de noviembre
de 2015, núm. 78, B. J. 1260, pp. 829-838.
Según los artículos 54 (literales b, c y d), 91 y 92 de la Ley 125-01, General de Electricidad, las
empresas que desarrollan actividades de transmisión y distribución de electricidad tienen el
deber de mantener sus instalaciones en condiciones adecuadas para su operación eficiente y
segura, así como brindar un servicio continuo y seguro, a fin de garantizar, como guardián de la
cosa, que esta no cause daños a los usuarios. Ante una demanda sustentada en la presunción de
responsabilidad que dimana del artículo 1384, párrafo primero, del Código Civil, y cuyo
soporte principal fue la ubicación inadecuada del tendido eléctrico, la empresa debe acreditar
que su instalación cumple con los estándares establecidos en el marco legal y que, por tanto, no
constituye un peligro para las personas. SCJ, 1.ª Sala, 25 de enero de 2017, núm. 107, B. J.
1274, pp. 890-903; 9 de noviembre de 2016, núm. 21, B. J. 1272, pp. 367-377.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Nos preguntamos en la realidad dominicana actual cuál es el límite de ese deber.
Ver noticia sobre realidad actual:
CELSO MARRANZINI – Pres. Consejo Unificado- Periódico hoy, 2 de setembre de
2024:
«(…) Unos 800 mil usuarios no pagan la luz en el país. Eso es histórico. Seguimos
con un número impresionante de usuarios que no pagan (el servicio de energía
eléctrica)», lamentó Marranzini, durante el encuentro del presidente Luis Abinader
con la prensa en el Palacio Nacional. Y no pagan al consumo de electricidad
porque es una deficiencia las empresas distribuidoras que no facturan», aseveró
el presidente de CUED.
Marranzini también destacó las conexiones ilegales, las cuales representan
también pérdidas para el Estado. En ese sentido, aseguró que para las tres
distribuidoras se han apartado 650 millones de dólares, con el apoyo de entidades
bancarias internacionales, incluyendo el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID). El reto al 2027 es eliminar gran parte de esa pérdida. Por otro lado, tenemos
actos niveles históricos de usuarios conectados ilegalmente a los que ni se les
factura ni se les cobra.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Esté es un régimen de responsabilidad por el hecho de la cosa inanimada
que no admite limitación de responsabilidad, sino reparación integral.
No importa que la relación nazca con un contrato de suministro.
Históricamente nuestra SCJ ha solamente permitido la aplicación de cláusulas
limitativas de responsabilidad ante la falta simple.
- Ante la falta grave la excluye – contrastre con principio Chronopost vs Faurecia /
Oracle.
- Ante la falta dolosa o intencional, la excluye.
- La excluye en todos los casos donde la parte es acreedora de su seguridad personal
o en todos los casos de daños al ser humano.
La cláusula de limitación de responsabilidad prevista en el artículo 93, párrafo II, de la
LeyGeneral de Electricidad 125-01 solo se aplica si los daños y perjuicios han sido
causados por el corte o suspensión del servicio eléctrico, tomando como causa la falta de
pago y a condición de que haya una constancia escrita del proveedor donde consten las
razones que produjeron el corte o la suspensión. SCJ, Salas Reunidas, 16 de noviembre de
2011, núm. 3, B. J. 1212, pp. 90-98.
B. RÉGIMEN Y SU PUESTA EN MARCHA:
Al ser una hecho jurídico y por tanto, ser fuente de una responsabilidad civil
de orden cuasicontractual (hecho de la cosa inanimada), el régimen de
prescripción es de seis meses, que es el plazo del Art. 2271 – Párrafo, del
Código Civil.
El plazo de prescripción de la acción de responsabilidad civil contra la
empresa distribuidora de electricidad, fundada en los daños ocasionados por
un accidente eléctrico en la vivienda y negocio de la parte demandante —es
decir, en la responsabilidad del guardián de los cables electrificados— es de
seis meses, por tratarse de un cuasidelito. SCJ, 1.ª Sala, 26 de mayo de 2021,
núm. 149, B. J. 1326.
PASEMOS AHORA A LA PRUEBA DEL HECHO DE LA COSA
INANIMADA.
C. PRUEBA DEL HECHO.
La RCHCI se fundamenta en una presunción de responsabilidad; pero la
presunción significa que cuando la ”cosa” es la causa “activa” del daño,
entonces su guardián se presume responsable por ese hecho y debe indemnizar
al a víctima del daño.
Lo anterior crea para la víctima un paso inicial para poder acreditar la
responsabilidad presumida del guardián, y es que debe probar que la “cosa” en
este caso, la electricidad, ha sido la causa activa del daño (dentro de los
parámetros de rol activo de la cosa que supone su comportamiento anormal);
así como que el daño recibido es la consecuencia directa del hecho de la cosa.
El demandante en responsabilidad contra la empresa eléctrica debe probar la
participación activa de los cables electrificados o del fluido eléctrico como
causa eficiente del daño. SCJ, 1.ª Sala, 30 de junio de 2021, núm. 207, B. J.
1327.
C. PRUEBA DEL HECHO.
En los casos de la “anormalidad del fluido eléctrico”, la
prueba tendrá un carácter más técnico que en
aquellos daños por “anormalidad de los componentes
del sistema”; por tanto, para las víctimas, el primer
conjunto (ver supra) pudiera revertir un grado de
dificultad mayor.
Ej. Un cable en el suelo que está energizado es una
cosa peligrosa de la cual es responsable la
distribuidora de electricidad.
En cambio, un alto voltaje que origina un cortocircuito
es más técnico y requiere un análisis pericial de la
situación.
C. PRUEBA DEL HECHO.
Ej. A – problema del voltaje.
Un edificio sufre un incendio debido a un cortocircuito causado por un
alto voltaje. Los bomberos realizan un informe, igualmente el seguro con
sus técnicos o cualquier otra parte o perito que pueda ser designado. Se
exige que no sea parte interesada del proceso, como lo ha señalado la
SCJ excluyendo experticios de empleados de las EDEs.
En estos casos el informe debe identificar el origen del incendio,
mostrando que fue causado por un fallo eléctrico (por ejemplo, cables
derretidos o explosión de componentes eléctricos).
El perito puede demostrar que un pico de voltaje fue el detonante,
descartando otras posibles causas como un mal uso o fallas mecánicas.
En estos casos, se debe una explicación técnica que los rastros del
cortocircuito y las condiciones del sistema son consistentes con una
sobretensión en la red, demostrando así el “comportamiento anormal del
fluido eléctrico”.
C. PRUEBA DEL HECHO.
Carga inicial de la prueba al demandante: Aunque
estemos en un régimen de responsabilidad presumida, el
escenario de la presunción debe ser probado por el
demandante (rol activo de la cosa en el daño y su vínculo
con el guardián).
No es responsable la empresa eléctrica si no se prueba la
participación activa de la corriente eléctrica; en la
especie, no se pudo determinar qué causó los daños; el
informe del Cuerpo de Bomberos actuante indicó que se
desconocía la causa que dio origen al incendio de la casa.
SCJ, 1.ª Sala, 29 de enero de 2014, núm. 43, B. J. 1238.
C. PRUEBA DEL HECHO.
Aunque el daño provenga del fluido eléctrico, no es
necesariamente responsabilidad de la EDE si el daño es
causado por mal uso o imprudencia de su beneficiario.
Aun cuando se aporte una certificación del Cuerpo de Bomberos
en la que consta que el incendio fue provocado por una cuestión
del circuito eléctrico, el demandante debe demostrar que el daño
se produjo por un hecho atinente a los cables externos (por
ejemplo, un alto voltaje), ya que el calentamiento excesivo
también puede producirse por hechos cuya responsabilidad
atañe al usuario del servicio eléctrico, como por ejemplo, la
sobrecarga del cableado como consecuencia de una exceso de
equipos conectados. SCJ, 1.ª Sala, 29 de septiembre de 2021,
núm. 207, B. J.1330.
C. PRUEBA DEL HECHO.
Carga dinámica probatoria sobre elementos técnicos:
Las empresas distribuidoras de electricidad son las que están
en mejores condiciones materiales para la aportación de
medios probatorios sobre la propiedad y el tipo de cable por el
cual se transmite el fluido eléctrico, razón por la que se aplica
el principio de la carga dinámica y desplazamiento del fardo
de la prueba para que sean estas las que demuestren los
hechos que se procuran establecer como ciertos ante el
tribunal, que servirán de fundamento a sus pretensiones o
excepciones. SCJ, 1.ª Sala, 28 de julio de 2021, núm. 98, B. J.
1328.
Simil con la materia médica respecto de ciertos deberes y con
la obligación de información en muchos casos y en todos los de
materia de consumo.
C. PRUEBA DEL HECHO.
Carga dinámica probatoria sobre elementos técnicos:
Una vez establecido el hecho de que una persona resultó
lesionada debido al contacto con un cable del tendido
eléctrico, sobre la empresa distribuidora que es guardiana
de la energía eléctrica en la zona donde ocurrió el hecho,
se traslada de la carga de acreditar que se produjo un
desplazamiento de dicha guarda como consecuencia de la
instalación no autorizada de dichos cables o de la
existencia de una causa eximente de responsabilidad.
Idóneamente, dicha prueba debe establecerse mediante un
informe emitido por un organismo especializado,
independiente o desligado de la controversia judicial. SCJ,
1.ª Sala, 28 de junio de 2017, núm. 72, B. J. 1279.
C. PRUEBA DEL HECHO. Otras consideraciones:
Se requiere la prueba de la provisión anormal de la energía eléctrica cuando el daño se
produce más allá del punto de entrega.
La sola circunstancia de que el hecho dañoso causado por la corriente
eléctrica se produzca más allá del punto de entrega o contador no exime a la
empresa distribuidora de su presunción de responsabilidad. En esa
circunstancia, le corresponde a la empresa probar que el hecho no se produjo
por haber incumplido su deber de seguridad de la energía transportada al
usuario o, en su defecto, acreditar la existencia de una de las causas
eximentes de responsabilidad. En la especie, un alto voltaje causó la muerte
de una persona al hacer esta contacto con una nevera en su casa. SCJ, 1.ª
Sala, 31 de mayo de 2017, núm. 63, B. J. 1278, pp. 728-737.
Para retener responsabilidad civil cuando se trata de fluido eléctrico, basta
con que los jueces del fondo comprueben que el hecho que ocasionó el daño
se originó en las líneas exteriores propiedad de la distribuidora de
electricidad y que de allí se extendió a la vivienda afectada. SCJ, 1.ª Sala, 17
de septiembre de 2014, núm. 37, B. J. 1246, pp. 487-494.
C. PRUEBA DEL HECHO: Otras consideraciones:
Hay una parte del proceso de transporte de la energía que queda a cargo de la ETED, que son
los cables de alta tensión.
El tribunal puede rechazar una demanda contra una empresa distribuidora de electricidad sobre la
base de una certificación de la Superintendencia de Electricidad en la que consta que el cable que
ocasionó el daño fue un cable de alta tensión perteneciente a la Empresa de Transmisión Eléctrica
Dominicana (ETED). SCJ, 1.ª Sala, 30 de septiembre de 2020, núm. 31, B. J. 1318.
La prueba de la muerte en estos casos no necesariamente requiere un
experticio, el acta es prueba suficiente si no se impugna.-
La comprobación contenida en un acta de defunción respecto de que la causa de la muerte fue la
electrocución no es irrefragable: la parte demandada puede aportar la prueba de que la causa del
deceso fue otra. Ahora bien, de no hacerlo, el juez deberá decidir conforme a lo expresado en el
acta. SCJ, 1.ª Sala, 13 de enero de 2016, núm. 11, B. J. 1262.
Las disposiciones del artículo 1 de la Ley 36-80, sobre Autopsia Judicial, que hacen obligatoria la
autopsia en determinados casos, son solo aplicables a la instrucción de procesos penales en asuntos
en los que han ocurrido muertes en circunstancias en las que podría sospecharse la intervención de
un hecho criminal, y no a casos civiles, como en el de la especie, en el que se procura obtener
daños y perjuicios por la muerte de una persona en un accidente eléctrico, para el cual la
jurisprudencia ha reconocido que el acta de defunción es una prueba idónea para demostrar la
muerte y sus causas. SCJ, 1.ª Sala, 31 de julio de 2019, núm. 52, B. J. 1304
C. PRUEBA DEL HECHO. Otras consideraciones:
La prueba de un altovoltaje que causa daño más allá del punto de conexión es una prueba
técnica.-
Los jueces pueden fundamentar su decisión en el informe elaborado por el Cuerpo de
Bomberos sobre un accidente eléctrico, puesto que este cuerpo es una entidad especializada en
incendios y, por tanto, calificado para establecer sus causas. En la especie, el Cuerpo de
Bomberos determinó que el incendio fue causado por un cortocircuito interno, que se produjo
en los conductores eléctricos que alimentaban de energía a una caja de breakers, y no a
irregularidades en las instalaciones de la compañía eléctrica. SCJ, 1.ª Sala, 28 de octubre de
2020, núm. 160, B. J. 1319
No toda acta o constancia escrita puede acreditar un tema técnico.
Las juntas de vecinos no son órganos con calidad para hacer investigaciones y determinar la
participación activa de la cosa inanimada, facultad que tampoco es atribuida al alcalde
pedáneo, por lo que las certificaciones emitidas por ellos no constituyen una prueba válida
para acreditar dicho elemento del régimen de responsabilidad civil. SCJ, 1.ª Sala, 28 de julio
de 2021, núm. 82, B. J. 1328, pp. 794-800
D. EL DAÑO
El Código civil no realiza distinción entre “daño” y
“perjuicio”.
Origen : En el derecho Romano el dammun de la ley
aquilia era un atentado a la integridad física. El daño
era la lesión en si misma.
El Praejudicium era lo tomado en cuenta por el
derecho. Trataba la consecuencia patrimonial o
extrapatrimonial del daño. Era el objeto de
indemnización.
• La prueba del daño en tanto que hecho jurídico se
prueba por todos los medios independientemente del
tipo de responsabilidad de que se trate.
• Está a disposición del demandante la lista completa
del 1315 y SS del CC.
• En principio, la gravedad del perjuicio no es un
elemento ponderable para disponer o negar la
reparación.
• Sin embargo en ocasiones la jurisprudencia ha
apreciado este elemento, al considerar que un daño
insignificante trae consigo una razón jurídica para el
rechazo de la pretensión judicial. (Civ. 1er. 4 Avril. 1991.
Bull civ. I, n. 127.)
• Ej. Daños irrisorios, daños de apreciación individual
pero no tangibles.
 La doctrina sostiene que el daño debe ser directo,
cierto y actual.
 Se ha plantado que la primera condición no es
limitativa a la víctima originaria, puedan haber
otras víctimas del mismo hecho por otro tipo de
daño (EJ. SCJ: Caso BHD- Gagnan – daño por rebote).
 Se trata más bien de la aplicación de la condición de
causalidad, no de una restricción particular o
elemento habilitante del daño para su reparación. Si
ese daño es consecuencia “directa”.
• El carácter actual refuerza la certeza del daño.
Sólo es tomado en cuenta el perjuicio que el juez
puede apreciar al momento de estatuir sobre
el diferendo, incluyendo las consecuencias
ciertas que puedan prolongarse conforme la
apreciación del juez y que puedan ser
vislumbradas desde la actualidad.
• Atentados al patrimonio y a la persona.-
– Al patrimonio.
• A los bienes. Deterioro o depreciación de un bien mueble o
inmueble, corporal o incorporal que afecte su valor o disfrute.
• Pérdida de dinero. Se trata de la necesidad de usar sumas sin
contrapartida útil o en condiciones desfavorables o bien de la
inmovilización de capitales.
• Atentados física o psíquica a la persona.
Se incluyen todos los gastos presentes y futuros
relacionados con el tratamiento y cura de las
consecuencias del hecho, incluyendo el costo para
cubrir la asistencia de un tercero, la pérdida de
beneficios o esperanza de beneficios debido a la
incapacidad profesional temporal o permanente
provocada. También se toman en cuenta las
adaptaciones mobiliarias e inmobiliarias necesarias
para la mejoría y acondicionamiento del hábitat de la
víctima. En caso de muerte incluye los gastos
funerarios así como el auxilio racional de las personas
dependientes económicos de la víctima directa.
• Daño material y daño moral
• El daño material recae sobre una cosa física, de
naturaleza tangible y cuantificable
patrimonialmente, sea por documentos, peritaje u
otro medio de prueba verificable. El daño moral, en
cambio, es intangible y extrapatrimonial, solo afecta
la reputación o consideración de la persona y no
atañe al interés económico, sino que se establece
por la verificación de la situación incómoda en que
ha sido colocada la víctima. SCJ, 1.ª Cám., 14 de
mayo de 2008, núm. 7, B. J. 1170, pp. 70-81.
• DAÑO MATERIAL.
• La reparación del daño material puede comprender el lucro cesante o
ganancia dejada de percibir. SCJ, Cámaras Reunidas, 27 de septiembre
de 2006, núm. 26, B. J. 1150, pp. 208-128.
• Para indemnizar el lucro cesante, los jueces del fondo deben
establecer mediante cálculos pertinentes, en forma clara y precisa, el
mínimo de días que la víctima estuvo privada del uso de la cosa
generadora de la ganancia, así como la suma a pagar por cada día.
SCJ, Cámaras Reunidas, 27 de septiembre de 2006, núm. 26, B. J.
1150, pp. 208-128.
En R.D. tenemos un sistema de reparación disperso y no es uniforme.
Muchas veces la indemnización queda corta o no guarda relación con la
magnitud del daño; o no se ajusta a un valor específico de la cosa en el
mercado cuando es material.
• DAÑO MORAL
• Los daños morales consisten en el desmedro sufrido en los
bienes extrapatrimoniales, como puede ser el sentimiento que
afecta sensiblemente a un ser humano debido al sufrimiento
que experimenta este como consecuencia de un atentado que
tiene por fin menoscabar su buena fama, su honor o la debida
consideración que merece de los demás. Asimismo, daño
moral es la pena o aflicción que padece una persona en razón
de lesiones físicas propias, o de sus padres, hijos, cónyuges, o
por la muerte de uno de estos causada por accidentes o por
acontecimientos en los que exista la intervención de terceros,
de manera voluntaria o involuntaria, pero no debido a daños
que hayan experimentado sus bienes materiales. SCJ, Salas
Reunidas, 1 de septiembre de 2010, núm. 2, B. J. 1198;
• DAÑO MORAL
• Los daños morales consisten en el desmedro sufrido en los
bienes extrapatrimoniales, como puede ser el sentimiento que
afecta sensiblemente a un ser humano debido al sufrimiento
que experimenta este como consecuencia de un atentado que
tiene por fin menoscabar su buena fama, su honor o la debida
consideración que merece de los demás. Asimismo, daño
moral es la pena o aflicción que padece una persona en razón
de lesiones físicas propias, o de sus padres, hijos, cónyuges, o
por la muerte de uno de estos causada por accidentes o por
acontecimientos en los que exista la intervención de terceros,
de manera voluntaria o involuntaria, pero no debido a daños
que hayan experimentado sus bienes materiales. SCJ, Salas
Reunidas, 1 de septiembre de 2010, núm. 2, B. J. 1198;
E. CAUSAS DE EXONERACIÓN DE RESPONSABILIDAD.
Una vez demostradas las dos condiciones de la responsabilidad civil por el
hecho de las cosas inanimadas, la parte demandante queda exonerada de
probar la falta y le corresponde a la parte demandada demostrar que se ha
liberado de su responsabilidad por existir una de las causas eximentes de
responsabilidad, como la falta exclusiva de la víctima, el hecho de un tercero,
el caso fortuito o la fuerza mayor. SCJ, Salas Reunidas, 27 de agosto de 2014,
núm. 6, B. J. 1245
OJO: Hay que distinguir aquí que es eximente de responsabilidad, es decir,
que se estableció el rol activo de la cosa como causa del daño, pero el
guardián no debe reparación. No se trata de aquellos casos que ya vimos
donde el “guardián” no es responsable porque el hecho no genera
responsabilidad para éste, ya que la cosa inanimada bajo su guarda o cargo
no fue la responsable del hecho; en estos casos no se probó el rol activo de la
cosa que pesa sobre el guardián; como aquellos donde “se debe a mal
instalación del usuario, exceso de carga del usuario, etc.”.
Gracias