Entre 1918 y 1939 hubo un periodo de inestabilidad política y crisis económica en Europa tras la Primera Guerra Mundial. Esto llevó al ascenso de regímenes autoritarios como el fascismo en Italia bajo Mussolini y el nazismo en Alemania bajo Hitler, así como al retroceso de la democracia. La Gran Depresión de los años 30 empeoró la situación económica.