Los textos persuasivos están diseñados para influir en las creencias o acciones de otras personas, utilizando tanto elementos orales como escritos, y pueden incluir imágenes. La función principal de estos textos es la apelativa, orientándose hacia la convicción y acción del receptor. Además, su eficacia depende de características externas como la organización, presentación y elementos paralingüísticos que complementan el mensaje.