La vida cotidiana en la antigua Grecia y Roma compartía similitudes. Los griegos y romanos se levantaban temprano, tomaban un desayuno ligero y pasaban la mañana trabajando o en asuntos públicos. Comían el almuerzo al mediodía y la cena principal en la tarde. Ambas culturas disfrutaban de baños públicos y tenían vestimentas similares como la túnica y la toga.