Los compuestos inorgánicos son eléctricamente neutros y se clasifican en óxidos, siendo importantes los óxidos metálicos y no metálicos, que presentan diferentes estados de oxidación. La nomenclatura de los compuestos varía entre sistemática y de Stock, permitiendo identificar la proporción y estado de oxidación de los elementos. Los óxidos tienen aplicaciones en diversas industrias, como la construcción y la fabricación de semiconductores, y también son responsables de problemas ambientales, como la lluvia ácida.