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Capítulo IX del libro Filosofía o lo que sea...

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La revolución científica

  1. 1. Un nuevo pensamiento científco. ¿En qué consistió la revolución científca? A partir de las críticas renacentistas a todo el pensamiento anterior, y su regreso al pensamiento clásico, se produjo una evidente necesidad de reformar las ciencias y liberarlas de todas las cargas escolásticas que pervivían en su interior. Por diversas razones, será la astronomía la encargada de emprender el camino de la reforma y enfrentarse a los fantasmas del pasado1 . El camino fue largo y difícil, con muertos en el camino2 , y no concluirá hasta que, ya en el barroco, Newton logre la síntesis necesaria del conocimiento científco. Entendemos por revolución científca a todo el proceso de cambios en el conocimiento científco, y de concepción de la propia ciencia, que se dieron entre el siglo XV y el siglo XVII. El punto revolucionario lo planteará Copérnico3 con su tesis heliocéntrica, pero acabará afectando a todo el edifcio del conocimiento humano a partir de las aportaciones de, fundamentalmente, Giordano Bruno4 , Johannes Kepler5 , Galileo Galilei6 , Francis Bacon7 , René Descartes8 , 1 ¿¡A que queda algo poético!? 2 Ser científco, bueno, en realidad ser un pensador, llegó a ser una verdadera aventura en la que estaba en juego la vida. ¡Para que luego digan que estudiar es aburrido! 3 Nicolás Copérnico es el nombre latino del polaco Mikolaj Kopernik, nacido en Torun (Polonia) el 19 de febrero de 1473, y muerto en Frombork (Polonia) el 24 de mayo de 1543. Además de en astronomía, en su época Copérnico destacó como matemático, jurista, físico, clérigo, gobernador, administrador, militar, diplomático, y economista. 4 Le conocimos en el primer tema. Fue bautizado como Filippo Bruno en Nola (Italia) en 1548, y muerto en una hoguera de la inquisición en Roma, el 17 de febrero de 1600. Fue religioso, flósofo, astrónomo, y poeta. 5 Johannes Kepler nació en Weil der Stadt (Alemania), el 27 de diciembre de 1571, y murió en Ratisbona (Alemania), el 15 de noviembre de 1630. Se dedicó a la astronomía y a la matemática. Fue discípulo de Tycho Brahe, a quien sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II. 6 Galileo Galilei nació en Pisa, el 15 de febrero de 1564, y murió en Florencia, el 8 de enero de 1642. Se dedicó a la astronomía, flosofía, matemáticas, y física, pero también mostró interés por la música, la literatura, y la pintura, mostrándose, pues, como un verdadero hombre del renacimiento. Durante mucho tiempo se dijo que había inventado el telescopio, pero lo que hizo fue mejorar el invento que conoció. 7 Ya hemos hablado de él. El Barón de Verulam y Vizconde de San Albano nació el 22 de enero de 1561 en la capital británica, y murió en la misma ciudad de la niebla el 9 de abril de 1626. Se dedicó especialmente a la flosofía de la ciencia, fue canciller de Inglaterra, y era miembro de la muy misteriosa orden de la Rosacruz. 8 El padre del pensamiento moderno nació en La Haye en Touraine (actualmente denominado Descartes) (Francia), el 31 de marzo de 1596, y murió en Estocolmo (Suecia), el 11 de febrero de 1650. Destacó como flósofo y matemático, campo en el que inventó las coordenadas cartesianas que todavía hoy en día se utilizan para representar funciones en geometría euclidiana.
  2. 2. y fnalmente Isaac Newton9 . Esta revolución en el campo de las ciencias representó toda una modifcación de la comprensión que el ser humano tenía del mundo y de sí mismo, y acaba dando lugar al mundo moderno, el inmediato predecesor del mundo que vivimos nosotros. La situación científca al inicio del renacimiento Las observaciones astronómicas realizadas a fnales de la edad media y principios del renacimiento llevaban consigo una evidente necesidad de reformar la astronomía. Las propuestas de esferas estelares que se derivaban de las astronomías de Aristóteles y Ptolomeo10 se habían ido multiplicando durante el desarrollo de la astronomía medieval, tornándose cada vez más en un universo muy complicado de explicar matemáticamente, e incluso a ojos de algunos astrónomos, como una deformación de lo que debía ser la perfección de la creación de Dios. El universo conocido a principios del renacimiento era el universo aristotélico-ptolemaico, en el que la Tierra se encontraba en el centro del Universo y alrededor de ella giraban el Sol y los otros cinco planetas conocidos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, y Saturno). Cada uno de esos astros se encontraba en el interior de una esfera que giraba en torno a la Tierra inmóvil. La Luna poseía una esfera para sí misma, e igualmente giraba en torno a la Tierra. Más allá de los planetas se encontraban las esferas estelares, donde se situaban las estrellas. Toda esta cosmología y astronomía aristotélico-ptolemaica tenía su base en la física aristotélica, que a su vez se sustentaba en la Metafísica11 como sistema epistemológico y ontológico que los escolásticos consideraron defnitivo. Pero las nuevas observaciones, las complejidades matemáticas a las que se había tenido que llegar, y la imposibilidad de compaginar diversos comportamientos estelares con la teoría, llevaban a una reforma, como ya hemos señalado, y habían provocado una división en el mundo científco entre una cosmología12 física que se enfrentaba a la astronomía13 matemática, y esta, a su vez, enfrentada con la construcción de la física aristotélica. Así que, en esas estaban cuando se produjo la revolución planteada por Nicolás Copérnico. La revolución Copernicana Lo primero con lo que se enfrenta Copérnico es con la concepción del universo que se había 9 Sir Isaac Newton nació el 4 de enero de 1642 en Woolsthorpe, Lincolnshire (Inglaterra), y murió el 31 de marzo de 1727 en el barrio de Kensington de Londres (Inglaterra). Ha sido, es, y será considerado por muchos el más grande físico de todos los tiempos, incluso el más grande entre los científcos, y con eso, seguramente, está dicho todo. 10 Claudio Ptolomeo (en griego Κλαύδιος Πτολεμαῖος, puesto que doy por hecho que el griego es una lengua básica entre vosotros) nació en Tolemaida sobre el año 100 de nuestra era, y murió en Cánope sobre el año 170. Fue astrónomo, químico, geógrafo, y matemático, y pasó a la historia por construir, sobre las bases de la física de Aristóteles, el sistema geocéntrico que perduró hasta la propuesta heliocéntrica de Copérnico. 11 En este caso no se trata de la rama de la filosofía con ese nombre, sino del título que los romanos dieron a los 14 libros sobre filosofía primera de Aristóteles y que versan, evidentemente, sobre metafísica y ontología. 12 La cosmología es una descripción de cómo es el universo, independientemente de si los modelos matemáticos nos permiten comprender así como es el universo. 13 La astronomía es una formulación de modelos matemáticos que permitan explicar los hechos observados en el universo. Lo que ocurre es que a partir de la revolución científca el mundo estableció una condición de igualdad entre la cosmología y la astronomía, pero hasta entonces no había sido así.
  3. 3. heredado de Aristóteles y de Ptolomeo. Esta cosmología ya no sólo es que no cuadraba con nuevas observaciones, sino que para el astrónomo polaco iban en contra de la natural racionalidad y perfección de la obra de Dios. Para Copérnico la propuesta aristotélica es inútil sin la reforma que realizó Ptolomeo, y las tesis ptolemaicas dejan de lado lo más importante a tener en cuenta, la estructura general del universo, la forma del mundo y la exacta simetría de sus partes. Copérnico, por lo tanto, se propone reconstruir el edifco astronómico insertándolo en una estructura cosmológica armónica, y para ello realiza una revolución conservadora, pretende ofrecer modelos geométricos capaces de reproducir las posiciones reales de los planetas, manteniendo el principio básico de la uniformidad del movimiento circular. Copérnico, en pocas palabras, quiere que su matemática astronómica sea una descripción de la realidad efectiva del universo, y no una simple suposición para poder realizar cálculos, como ya había ocurrido en el interior de la estructura ptolemaica. Para ello reconoce abiertamente el movimiento circular de la Tierra en torno al Sol, así como el de los demás planetas conocidos, que no están situados ya en el interior de esferas móviles, sino que se mueven a través del espacio. Y aquí radicaba todo el problema; al proponer la tesis heliocéntrica, Copérnico está haciendo incompatible la astronomía con la física de Aristóteles, ciencia que entregaba los principios racionales que permitían describir los movimientos celestes. En defnitiva, si la tesis copernicana era verdad, entonces la física aristotélica era falsa. Y la física basaba toda su fuerza en el cuerpo ontológico de la Metafísica; por consiguiente, al caer la física, la metafísica caería también, y con ella caía todo el cuerpo del pensamiento aristotélico en el que se fundamentaba la escolástica. La revolución planeada por Copérnico para la astronomía y la cosmología se acaba convirtiendo en una reforma de toda la estructura del pensamiento. Al reformar todo el pensamiento escolástico, esta revolución estaba entroncando con la esencia más profunda del pensamiento humanista y, por consiguiente, está fabricando una transformación radical del mundo, no ya tan solo del pensamiento astronómico14 . El Geoheliocentrismo de Tycho Brahe15 Cuando se produce una revolución del calibre de la que estaba planteando Copérnico, siempre se producen reacciones que intentan el regreso a los valores anteriores; y, a la vez, en el interior de los grupos adeptos al cambio, aparecen gentes que son reacios a dejar para siempre la antigua forma de visión de las cosas. Tycho Brahe representó el gran ejemplo de esos astrónomos que, por un lado, no podían más que criticar el sistema ptolemaico por sus inefciencias e 14 De hecho, y para que os hagáis una idea de lo tremendo del cambio, tuvieron que pasar 450 años para que la iglesia reconociera la postura copernicana ofcialmente y afrmase que no era incompatible con el pensamiento cristiano. Claro que, sinceramente, no creo que a los astrónomos de hoy en día les importe un ardite que la iglesia católica les de la razón o se la pretenda quitar. 15 Tyge Ottesen Brahe nació en Knutstorp (Dinamarca) el 14 de diciembre de 1546, y murió en Praga (Chequia) el 24 de octubre de 1601. Es considerado el mejor observador del universo antes de la aparición del telescopio.
  4. 4. inexactitudes ya comprobadas, por otro, se maravillaban de la simplicidad matemática del sistema copernicano, y por otro lado, no eran capaces de entender un mundo donde la Tierra no fuese el centro del universo; un universo así, ¿cómo iba a considerarse perfecto16 ? Y si no era perfecto, ¿cómo iba a ser la obra de Dios? Tycho Brahe fue un gran astrónomo, sobre todo fue un gran observador del universo que nos rodea. Para que os hagáis una idea, realizó mapas estelares de todos los días del año, pudiendo comprobar la posición relativa de las estrellas con respecto a la tierra. Con él estudió y se formó como astrónomo Johannes Kepler. Y en esas observaciones meticulosas del universo aceptó que el sistema ptolemaico no cuadraba con las observaciones. Para empezar, en 1572 se observó la aparición de una nueva estrella, que duró hasta 1574, con grandes cambios de luz, brillo, y color17 . ¿Cómo podía ocurrir eso en un universo de esferas estables y permanentes? En 1577 se observó un cometa, que volvió a aparecer en el siglo XVII, cuando se calculó su órbita por parte del astrónomo inglés Edmond Halley18 . Y a partir de aquí aparecen ideas muy sencillas, ¿cómo es posible un cometa en un mundo de esferas celestes como el descrito por Ptolomeo? Para que el cometa siguiera las órbitas que se veían debería romper las esferas físicas en las que se situaban los planetas y las estrellas. Ante todas estas observaciones, en 1588 Brahe propuso lo que se conoce como el sistema geoheliocéntrico, consistente en que todos los planetas, excepto la Tierra, giran en torno al Sol, mientras que éste, y la Luna, giran en torno a la Tierra, que se sigue situando en el centro del universo. Parece una idea extraña, pero en realidad era brillante. Por un lado mantenía la simplicidad matemática del esquema copernicano, y por otro, conseguía eliminar todos los problemas teológicos que Copérnico había planteado. Y más allá de que, evidentemente, el sistema estaba avocado al fracaso, Tycho Brahe perteneció ya a un nuevo tipo de astrónomos que ofrecía el renacimiento, aquellos que deseaban cuadrar el esquema matemático de predicciones con la realidad física que observaban, es decir, deseaban unifcar las astronomía con la cosmología. Precisamente todo lo contrario de lo que deseaba la iglesia, que, ante el empuje de la idea copernicana, deseaba que el sistema de Copérnico se usara sólo como una fcción matemática19 que permitía realizar predicciones de una forma más segura que el sistema ptolemaico, pero que no era una representación de la realidad del universo, como sí lo era el universo que tantos siglos atrás habían 16 Evidentemente, ahí estaba el quid de la cuestión. La Tierra era la gran creación de Dios, fue creada por él para poner allí a aquel al que hizo a su imagen y semejanza (o sea, nosotros). Si no conocéis la historia, pues podéis leer el Génesis, primero de los libros de la Biblia, que es de lo más entretenido. Descubriréis cosas muy interesantes, como, por ejemplo: Si Adán y Eva fueron creados por Dios y tuvieron hijos e hijas, ¿de dónde salieron los nietos de Adán y Eva? ¿Es que acaso hubo incesto y lo hicieron entre los hermanos? ¡Qué fuerte! 17 Los expertos actuales afrman, leyendo las obras de Brahe, de Giordano Bruno, y de Christoph Rothmann, que se trató de lo que hoy denominamos una supernova. 18 ¿A que no sabéis qué nombre le pusieron? 19 Esa, y no otra, fue la condena que más tarde la inquisición impuso a Galileo. Este debía renunciar al copernicanismo como sistema cosmológico, y afrmar que no era más que un sistema astronómico, es decir, una estructura matemática sin correlación con la realidad física.
  5. 5. diseñado Aristóteles y Ptolomeo. ¡En fn, la iglesia siempre ayudando a la ciencia! Las concepciones heliocéntricas: Giordano Bruno y Johannes Kepler A pesar de la brillantez de los intentos de Tycho Brahe, lo cierto es que las ideas heliocéntricas se estaban imponiendo en el mundo científco20 . Ya hemos dicho que unida a la defensa o crítica del sistema copernicano estaba la defensa de una cosmología determinada, así que, en el interior de los defensores de las teorías copernicanas, se inició la discusión acerca de las consecuencias para la cosmología de las ideas astronómicas de Copérnico. Este enfrentamiento va a estar representado por las ideas cosmológicas de Giordano Bruno y de Johannes Kepler. Mientras el primero defende la infnitud del universo como única posibilidad para hacer compatible el sistema copernicano con la creación de un Dios todopoderoso e inconmensurable, Kepler va a defender la fnitud del universo por la misma razón por la que Bruno había defendido la infnitud, por la perfección de la obra divina. Lo que ocurre es que para Kepler, como para Copérnico, la perfección no estaba en una infnitud incomprensible, sino en una fnitud armónica y simétrica; la geometría astronómica presupone, para él, un mundo mensurable y, por lo tanto, fnito. Esto es cuanto concierne a las Sagradas Escrituras. Pero en lo que respecta a las opiniones de los santos sobre estos asuntos de la naturaleza, respondo, en una palabra, que en teología lo único válido es el peso de la autoridad, mientras que, en flosofía, lo es sólo el peso de la razón. Un santo, Lactancio, negaba la redondez de la Tierra; otro santo, Agustín, admitía la redondez de la Tierra, pero negaba la existencia de las antípodas. Sagrado es el Santo Ofcio de nuestros días, que admite la pequeñez de la Tierra, pero le niega el movimiento: empero más sagrada que todas estas cosas es para mí la verdad, cuando yo, con el debido respeto por los doctores de la Iglesia, demuestro, partiendo de flosofía, que la Tierra es redonda, y habitada por antípodas en toda su superfcie; que es de una pequeñez insignifcante, y que corre veloz entre los demás astros. Para Bruno este universo ha de ser necesario e infnito en el espacio y en el tiempo (eterno, vamos), y en él Cristo ya no es necesario como intermediario entre Dios y el hombre. De hecho llegó a afrmar que la mediación de Cristo no era más que una impostura, una mentira construida para construir ideas moralizantes del vulgo, que nada tenían que ver con la perfección y sencillez del universo real. Y claro, de ahí a la hoguera en 1600 sólo había un paso. Pero Bruno no era un astrónomo puro, era un pensador racional, un flósofo que deseaba interpretar los conocimientos científcos para comprender la realidad del mundo en el que vivía21 ; quien sí fue un astrónomo fue Johannes Kepler, alumno, como ya dijimos de Tycho Brahe. Y Kepler, como astrónomo que era, se puso a hacer ciencia y a encontrar esa armonía, esa 20 Ni que decir tiene que esas mismas ideas no estaban triunfando entre el pueblo analfabeto, ni entre los doctos de la iglesia, que seguían defendiendo el geocentrismo y que, de hecho, acabaron por condenar a Giordano Bruno a la hoguera. 21 Por ejemplo, para desmontar la mentira moralizante que la iglesia había construido, según él, claro está, sobre la base del conjunto del pensamiento aristotélico. Un flósofo de los pies a la cabeza.
  6. 6. simetría, y esa geometría mensurable de la que hablaba. El resultado de sus estudios fueron las famosas tres leyes de Kepler que, seguramente, fue el siguiente gran paso en la transformación científca que estaba teniendo lugar. Entre otras cosas este astrónomo alemán nos dirá que la Tierra no gira en torno al Sol siguiendo una circunferencia, sino que sigue una elipse, estando el Sol en uno de sus focos (primera ley)22 ; nos dirá también que la Tierra no va siempre a la misma velocidad puesto que barre áreas iguales en tiempos iguales, lo cual signifca que los planetas van más rápido cuando están más cerca del Sol, y se ralentizan cuando se alejan de él (segunda ley); y por último nos cuenta que cuanto más lejos está un planeta menos velocidad tiene en su giro al Sol, es decir, que los planetas más cercanos se mueven más rápido alrededor del Sol y, así, Mercurio será el planeta más rápido de todos, mientras que Saturno (en la época de Kepler) era el planeta más lento (tercera ley)23 . Como podéis ver, durante el renacimiento, y en realidad hasta el siglo XX, los científcos se dedican a intentar compaginar el trabajo científco serio y racional con la absoluta fe que les movía. En ningún momento pretendían poner en duda las enseñanzas cristianas; sin embargo, el avance racional era imparable y poco a poco se iba enfrentando con las posiciones de la iglesia. Ahí radicaba el problema, en que la iglesia había construido un pensamiento, a lo largo de la edad media, que lo explicaba todo, y ahora, y ya digo que hasta el siglo XX, se trataba de ir quitándole a la iglesia lo que no le pertenecía, el campo del conocimiento y de la razón. Pero claro, quien está en el poder más absoluto no lo quiere dejar así como así, sobre todo teniendo en cuenta que estaba perdiendo campos que afectaban a la construcción moral del mundo, como había señalado Giordano Bruno. Ahí está la explicación de la virulenta respuesta de la iglesia a las pretensiones de la razón de hacerse con su campo de trabajo. Las hogueras de Giordano Bruno, de Miguel Servet (a quien condenó la iglesia católica pero quemó la iglesia calvinista), o la condena de abjuración de Galileo son un buen ejemplo. Hay que decir, que por muy mal que estemos en el mundo de hoy en día, bueno, algo hemos avanzado, ¿no? Galileo Galilei Galileo, el famoso Galileo24 , representará un nuevo paso en el mundo del copernicanismo al añadir a éste la fuerza de la experimentación. En realidad no sólo la añade al copernicanismo, 22 Si habéis visto la película Agora, ni por un momento penséis que es cierta la propuesta de Alejandro Amenábar según la cual Hipatia de Alejandría, la protagonista de la película, ya habría concebido la idea del movimiento de los planetas, así como la elipse para el tipo de movimiento que realizaba la Tierra alrededor del Sol. 23 Y estas leyes resultaron ser ciertas para los planetas que eran conocidos y para los que se descubrieron más adelante. En realidad resultó ser cierta para todos los objetos que giran en torno al sol, sean planetas, cometas, asteroides, o lo que sea... pues como seguro que ya sabéis, no hace mucho los astrónomos estuvieron discutiendo una defnición de planeta, y al fnal parece ser que Plutón ya no lo es. ¡Mira tú por donde! Lo cual, por otro lado, demuestra la estupidez de la astrología y de la pretendida “infuencia” de los planetas en el nacimiento de los seres humanos; pues mira que si hemos nacido bajo la protección de Plutón... ¡¡¡hala, a freír espárragos, que esa protección ya no es válida!!! 24 ¿Quién no ha oído hablar de Galileo? Aunque sólo sea por la canción de Queen. ¿O es que, viles bellacos, infeles de la verdad y el amor, no conocéis la magnífca canción Bohemian Rapsody... o quizá, peor pues os condena directamente al inferno de la música, no sabéis qué grupo era Queen?
  7. 7. sino a la ciencia entera, pues a partir de él la ciencia sabe que todo lo que razona y presupone debe enfrentarse, de una u otra manera, con la fuerza de los experimentos, es decir, de la realidad. ¿Por qué digo eso de 'una u otra manera'? Pues porque Galileo fue el primero que experimentó de forma indirecta, es decir, que usó datos que obtenía, no a través de sus sentidos de forma directa (es decir, algo que vemos, que escuchamos, etc), sino a través de un aparato que podía ofrecerle lo que él no era capaz de hacer. Estamos hablando, claro está, como ya habéis adivinado, del telescopio25 . El telescopio de Galileo representaba a la nueva ciencia, ampliaba los horizontes del conocimiento humano a unos límites que todavía no hemos podido descubrir, le ofrecía a la razón y al conocimiento el campo de la experimentación que la sensibilidad humana no puede captar26 . En pocas palabras, aquello que el hombre no podía ver directamente, aquello para lo que necesitamos un telescopio, un microscopio, u otros objetos, ya no era un mundo de creencias y de fe, sino que entraba dentro del campo de la ciencia experimental. Poco a poco la religión seguía perdiendo su mundo y, como hemos dicho, frente a eso, reaccionaba. Pero Galileo va a hacer mucho más que observaciones con un telescopio, mucho más y mucho más importante. En realidad Galileo va a plantear una segunda revolución en el mundo de la ciencia al ofrecer rigor y carácter a una nueva concepción de la física como ciencia matemática. Galileo va a defender que toda la realidad no es más que el conjunto de elementos, de sustancias, de corpúsculos que poseen movimiento o están en reposo, dando con ello una concepción geométrica a la naturaleza. De esa forma, todo lo que experimentamos de la naturaleza no son formas primarias en sí, sino efectos producidos en nuestros sentidos por las partículas de las que están compuestas las cosas en la realidad. Conclusión: el planteamiento aristotélico no es real, es una fcción racional de construcción metafísica ajena a la realidad de las cosas. La naturaleza posee un carácter cuantitativo y geométrico, es mensurable y, por lo tanto, hay una ciencia que puede acceder a ella: la matemática. O como lo dijo el propio Galileo: La flosofía está escrita en este grandísimo libro que continuamente está abierto ante nuestros ojos (me refero al universo); pero no puede entenderse si antes no se aprende a comprender la lengua en que está escrito. Está escrito en lengua matemática y los caracteres son triángulos, círculos y otras fguras geométricas, sin las cuales es imposible entender humanamente una palabra; sin ellos es un empeñarse 25 Hay que decir que, a pesar de lo que dicen algunas leyendas estudiantiles, el telescopio no fue inventado por Galileo, sino por un fabricante de lentes holandés llamado Hans Lippershey. Lo que ocurrió es que Galileo tuvo noticias de ese invento y decidió construir uno mejorado, siendo, eso sí, el primer telescopio registrado. Y si queremos podemos entrar en la leyenda negra, que cuenta que el invento fue de los hijos de ese hijo de Flandes, mientras jugaban con lentes dañadas; asimismo, el hijo de Zacharias Janssen afrmaba que Lippershey le había robado la idea a su padre; e incluso hubo un tal Jacob Metius que afrmó ser el verdadero inventor. 26 Si lo pensáis, un invento como el telescopio tiene hasta connotaciones existenciales. Lo que el telescopio permite es ver cosas que están lejos, ¿no es cierto? Pues bien, los modernos telescopios permiten ver objetos situados a millones de años luz, o lo que es lo mismo, permite ver objetos cuya existencia se dio hace millones de años (y cuya luz llega ahora a nosotros), y de esa forma, viajamos en el tiempo, no ya en el espacio. Hay astrónomos en la actualidad que afrman que una foto tomada por el Hubble es, en realidad, una foto del Big Bang. ¿Ahora bien, cómo es posible fotografar el Big Bang si es el origen mismo del universo en el que nosotros estamos? ¿Estamos fotografando nuestro propio origen? ¿Cómo es posible eso? ¡Socorro!
  8. 8. vanamente por un oscuro laberinto. La defensa de una física matemática (como la que conocemos hoy en día) signifcaba el derrumbe defnitivo del sistema aristotélico-ptolemaico, especialmente de toda la metafísica aristotélica, que daba fuerza (ya lo comentamos anteriormente) al edifcio de la física y de la astronomía. Consecuentemente, Galileo no sólo está defendiendo la postura copernicana, y no sólo está proponiendo una nueva manera de acercarse a la ciencia, está construyendo una nueva ontología que desarrolla, ya en el interior del siglo XVII, el mecanicismo27 , una nueva forma de concepción de la realidad que gana prestigio especialmente gracias a las teorías con aplicaciones prácticas para la vida de los seres humanos. La naturaleza, a partir de ahora, es homogénea y se explica con leyes universales que poseen una formulación matemática. Esta matematización de la física hecha por Galileo se unía a la astronomía física de Kepler, consiguiendo englobarlo todo en una sola idea referente a la totalidad del universo, cuyo carácter es homogéneo y matemático. Aristóteles quedaba, defnitivamente, para los libros de historia. Sagredo: Me encontraba un día en casa de un médico muy famoso en Venecia, a cuyas lecciones acudía mucho público, unos por deseo de estudiar, otros por la curiosidad de ver ejecutar una disección por la mano de un anatomista tan realmente instruido como cuidadoso y hábil. Aquel día, pues, ocurrió que buscábamos la raíz y el comienzo de aquel nervio que es la base de una célebre polémica entre los médicos de la escuela de Galeno y los peripatéticos. Cuando el anatomista mostró cómo el tronco principal del nervio, partiendo del cerebro, recorría la espalda, se extendía por la espina dorsal y se ramifcaba por todo el cuerpo, y que sólo un hilo muy fno llegaba al corazón, se volvió a un caballero conocido como peripatético, en cuyo honor había él hecho su demostración con extraordinaria meticulosidad, y le preguntó si se había convencido de que los nervios se originan en el cerebro y no en el corazón. A lo que nuestro flósofo, tras meditar unos instantes, contestó: Lo habéis mostrado con tanta claridad y evidencia, que si no se opusiera a ello el texto de Aristóteles, quien expresamente dice que los nervios nacen en el corazón, no habría más remedio que daros la razón. La ciencia en el XVII. Francis Bacon El nuevo paso en este proceso revolucionario de la ciencia lo dio Francis Bacon, aunque, en realidad, habría que decir que el paso lo dieron muchos pensadores a lo largo del siglo XVII; pero también se puede decir que Bacon es un perfecto representante, si no el mejor, de una nueva concepción científca que se estaba desarrollando en Inglaterra, que desde luego era fruto de todo el proceso que hemos ido viendo, y que acabará dando lugar a la fgura del gran Isaac Newton. Pero vayamos por partes y no nos adelantemos a los acontecimientos, pues el siglo XVII, o 27 El mecanicismo es una concepción científco-flosófca que describe la realidad entera como una máquina. A partir de ahí, será la parte de la física denominada 'mecánica' la encargada de dar explicación a la representación de la realidad.
  9. 9. sea, el barroco, va a ofrecernos bastantes más cosas que la sola genialidad de Newton, famoso porque se le calló la manzana encima, (pues mira tú que si se le llega a caer un melón, la que podía llegar a haber montado), pero en fn, las manzanas siempre han estado dando guerra en la historia de la humanidad28 . El siglo XVII trae consigo una nueva concepción de la ciencia, especialmente en Inglaterra, que, evidentemente, es heredera de las ideas revolucionarias que hemos ido viendo. Tal concepción consistía en que la ciencia dejaba de ser un mero instrumento teórico que intentaba comprender el mundo (cosa por otro lado normal si tenéis en cuenta que se acababa de separar de la concepción teórica de Aristóteles defnitivamente), y pasaba a mantener una relación extremadamente estrecha con la tecnología. La ciencia quiere conocer y, además, debe servir para generar artefactos, utensilios, útiles, que sirvan para algo. Esta nueva idea tendrá una infuencia extraordinaria en el desarrollo del nuevo sistema económico que estaba apareciendo, el capitalismo29 . Teniendo en cuenta todo lo anterior no es raro que la gran obra flosófca de Francis Bacon fuera la Instauratio magna, La gran restauración; pues eso era precisamente lo que había que hacer con la ciencia, restaurarla, volver a darle unos pilares sobre los que se asentara todo el conocimiento. Pensad que ese pilar había sido, hasta el momento, la Metafísica aristotélica, pero ya hemos dicho que el edifcio aristotélico se había derrumbado defnitivamente. Por otro lado, es normal que Inglaterra estuviera más dispuesta a favorecer este tipo de cambios, y por varias razones: a) Inglaterra no pertenecía al mundo católico donde Roma y el Papa ejercían, todavía, mucha infuencia y, por lo tanto, donde el aristotelismo seguía viéndose como una forma correcta de ver el mundo; b) la reforma religiosa que realizó Enrique VIII no se debió a cuestiones de fe, como sí lo fue la reforma de Lutero y la de Calvino, sino a cuestiones de política30 , por lo que Inglaterra no pertenecía a un mundo donde la fe estuviese en peligro si la ciencia avanzaba; c) en Inglaterra era donde, precisamente, más y mejor se estaba desarrollando el nuevo sistema económico capitalista, por lo que se defendían las ideas que favoreciesen el desarrollo científco-tecnológico, pues este acarreaba un desarrollo económico de la sociedad en cuestión. En conclusión, Bacon era inglés, con ideas reformistas con respecto a la ciencia, y de buena familia, pues lo tenía todo para pasar a la historia. ¿Y en qué consistía esta reforma de la ciencia? ¿Sobre qué estaba basada? ¿Había que cambiar los objetivos? Era, sobre todo, y básicamente, una reforma del método, no en vano el siglo 28 Recordad, por si no sabéis por qué lo digo, la famosísima manzana de la discordia que Eva le dio a morder a Adán, y la que se montó después de eso. 29 De hecho llegará a expandirse como idea general y casi absoluta, hasta el punto de que hoy en día nos cuesta comprender cualquier cosa que no “sirva” para algo; precisamente por eso resulta tan difícil explicar la flosofía, pues la flosofía no “sirve” para nada, no tiene “utilidad” en esta nueva concepción que nacía en el siglo XVII. 30 La causa de la separación de la iglesia anglicana fue el hecho de que Roma no dejaba que el rey Enrique VIII se separara de su esposa y volviese a casar con otra mujer, así que rompió con Roma y fundó la iglesia anglicana, de la que el rey era, y es, el máximo representante, con lo que podía hacer lo que quería. ¡Hombre, hay que reconocer que muy seria no era la cuestión! En lo que a la fe se refere, claro.
  10. 10. XVII es conocido como el siglo del método, pues fue la idea central que recorrió el pensamiento europeo. La ciencia debía restaurarse, y había que hacerlo a través del método que usaba en su trabajo. La fnalidad no es una simple satisfacción intelectual, sino la realidad misma del bienestar de la Humanidad. En defnitiva, el hombre intérprete de la naturaleza, tanto mejor puede actuar y comprender, cuanto más haya aprendido, en el orden de la naturaleza, con la acción y el pensamiento: cuanto más sabe más puede. Verdad es que ninguna fuerza puede romper la cadena de las causas, ni la naturaleza no puede ser vencida sino es obedeciéndola. En consecuencia, esas dos actividades gemelas, la ciencia humana y el poder humano, se resuelven en defnitiva en una sola: ignorar las causas signifca ser incapaz de obrar. Las causas fnales31 debían desaparecer defnitivamente del trabajo científco y dejarlas para cuestiones religiosas, y comenzaba a imponerse el método hipotético-deductivo de investigación. Aunque parece una cuestión baladí, el método representa la piedra angular del trabajo científco; quizá con una comparación lo entendáis mejor: imaginaros que el conocimiento es un viaje que debemos hacer a Amsterdam32 , pues bien, si no sabemos cómo vamos a ir (el método) todo el viaje se puede ir al garete. No podemos comenzar sin más, con la esperanza de que ya llegaremos, (pues eso en realidad lo hacemos porque sabemos que se puede llegar y, por lo tanto, porque ya hay un método propuesto); si así lo hiciésemos podría ocurrir que no llegásemos y todo nuestro trabajo resultase baldío y turbio. Sin embargo, hemos de desechar la idea de que Amsterdam está ahí para algo, está ahí y podemos conocerla si sabemos cómo llegar. No hay más. El ideal científco de Descartes. La otra gran fgura que durante el siglo XVII se va a plantear muy seriamente una reforma de la ciencia será René Descartes. Pero el pensamiento de Descartes no siguió un curso paralelo al de Bacon, veamos por qué. Primero: Bacon era inglés, y ya hemos visto cómo afectaba eso al desarrollo de estas nuevas ideas; Descartes, en cambio, era francés, un país católico y, por lo tanto, muy afectado por el poder de la iglesia de Roma que seguía apegada a la concepción aristotélica del mundo. Segundo: Bacon no era un científco, era un flósofo que se cuestionó el desarrollo de la ciencia y su importancia en el desarrollo de la sociedad inglesa; Descartes, en cambio, era un científco (especialmente un buen matemático)33 que vio la necesidad de desarrollar un pensamiento flosófco viendo que la ciencia no 31 Una causa fnal consiste en contestar a un para qué. Pero en la naturaleza las cosas no ocurren para nada, ocurren y ya está. En la concepción aristotélica sí existía la causa fnal, y eso era perfecto para la concepción cristiana, pues la causa fnal de todo era, evidentemente, Dios. 32 Todavía recuerdo sus hermosos canales, su amable cerveza, las frías noches que superaba gracias al calor de quien me... perdón, creo que me he perdido. Sigamos con lo que estábamos haciendo. 33 Ya os he comentado en una cita anterior que desarrolló el sistema de coordenadas cartesiano (cartesiano viene de Descartes); es decir, que ya sabemos en quien debemos pensar cuando debemos dibujar una función y calcular sus
  11. 11. podía seguir avanzando en un camino ya iniciado si no se reformaba de una forma absoluta toda la estructura teórica que la sostenía. Lo que ocurrió es que su pensamiento flosófco fue tan espectacular34 que pasará a la historia como un flósofo más que como un matemático. La cuestión es que Descartes pretendía una unifcación de todo el saber sobre unas nuevas bases teóricas, destruyendo con ello, defnitivamente (esa era su idea), el mundo escolástico. No son todas las ciencias otra cosa que la sabiduría humana, que permanece siempre una y la misma, aunque aplicada a diferentes objetos (...) Hemos de pensar que están de tal modo enlazadas entre sí las ciencias, que es mucho más fácil aprenderlas todas juntas a la vez, que separar una sola de ellas de las demás. Así pues, si alguien quiere investigar seriamente la verdad de las cosas, no debe elegir una ciencia determinada, pues todas están entre sí enlazadas y dependiendo unas de otras recíprocamente. Para ello Descartes descubre que necesita una nueva flosofía, encargada de desarrollar un método novedoso y limpio de contaminación ideológica. Este método permitiría la fundamentación de las ciencias sobre nuevas bases y la construcción de una nueva metafísica alejada de la aristotélica. Y lo que ocurrió fue que en el desarrollo de ese nuevo método Descartes se encontró con consecuencias que desmontaron no ya el edifcio escolástico, sino todo el edifcio del saber tal y como el ser humano lo concebía, dando lugar al pensamiento subjetivista35 moderno. Una consecuencia radical del pensamiento cartesiano radicó en un dualismo absoluto entre el que piensa y lo pensado, lo que llevó al desarrollo de una concepción mecanicista de toda la realidad existente. Al concebirse el mundo como una máquina era evidente que esta podía ser estudiada mediante leyes mecánicas que explicaran de forma universal los engranajes existentes. De esa forma, cuando pensamos sobre el mundo no estamos participando en él de ninguna de las maneras, sencillamente estamos comprendiéndolo. La idea científca de Descartes era ya, prácticamente, la idea científca que se desarrollará a lo largo de los siglos XVII, XVIII, XIX, y parte del XX, y preparaba el camino para la aparición de la mecánica newtoniana. La mecánica de Newton. La culminación de la revolución. Newton, el gran Newton, el de la manzana, aquel cuya fama llegó a todos los lugares del planeta, aquel a quien Alexander Pope dedicó el siguiente epitafo: Nature and Nature’s laws lay hid in night, God said, Let Newton be! And all was light36 . En defnitiva él, recogió la herencia cartesiano- racionalista37 , pero también la herencia baconiana-empirista38 , y consiguió la síntesis científca máximos y sus mínimos y todas esas mandangas, con perdón. 34 Y eso es lo que se estudia en segundo de bachillerato. 35 Es decir, un pensamiento donde el sujeto que piensa pasa a ser el centro del sistema. 36 Aunque ya sé que no lo necesitáis, por vuestra magnífca e insigne poliglotía, os lo traduciré: La naturaleza y sus leyes yacían ocultas en la noche, dijo Dios, “¡Sea Newton!” Y todo fue luz. 37 Descartes fue el primero de un grupo de pensadores denominados racionalistas por la importancia que le dieron a la razón en el proceso del conocimiento, frente a otras actividades como los sentidos y su información. 38 En Inglaterra, y frente al racionalismo del continente, surgió un grupo de pensadores denominados empiristas, que devaluaban la importancia de la razón mientras aumentaban la importancia de la información empírica, es decir, la que llega por los sentidos.
  12. 12. deseada en la mecánica newtoniana. Básicamente, la idea de la síntesis científca consistía en que todas las investigaciones científcas dependían las unas de las otras y que, en el fondo, dependían de leyes universales muy generales. La grandeza de Newton consistió en demostrar esas leyes generales bajo la forma de una mecánica general del universo, siguiendo la premisa de Galileo de que la matemática era el lenguaje. El resultado todos lo conocemos, la famosa ley de la Gravitación Universal que declara que todos los cuerpos se atraen con una fuerza directamente proporcional a sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de sus distancias, o lo que es lo mismo, que cuanto más grande sean los cuerpos y cuanto más cerca estén, más atracción tienen. Esta fórmula general surgía, o tenía como consecuencia, según se mire, las tres leyes de la mecánica de Newton, que, a su vez, resumían todos los descubrimientos de Copérnico, Kepler, y Galileo: 1º) El principio de inercia, según el cual todo cuerpo persevera en el estado de reposo o de movimiento39 uniforme en que se encuentre, a menos que una fuerza lo obligue a cambiar de estado. 2º) El principio F=m.a (de la igualdad de la fuerza al producto de la masa por la aceleración), que afrma que los cambios que ocurren en la cantidad de movimiento son proporcionales a la fuerza motriz y se desarrollan en la dirección de esta fuerza. 3º) El principio de la igualdad entre acción y reacción, según el cual ante cualquier acción en el universo corresponde una reacción de igual magnitud. Cuando Newton muere ya no sólo tenemos un conocimiento mucho mayor del universo, tenemos, además, toda una nueva concepción del mundo basada en la mecánica y que se denomina, como ya vimos, mecanicismo. En esta nueva concepción del mundo la matemática es el lenguaje universal de la ciencia, han desaparecido las causas fnales, Dios no es más que una cuestión de teología, y el ser humano ha descubierto un nuevo eje del pensamiento, él mismo. Esto último no es más que la consecuencia fnal de todo el proceso que hemos estado viendo y, especialmente, de la infuencia del pensamiento cartesiano. El ser humano ha descubierto que no es el centro del universo y se siente desprotegido, eso parecería llevarnos a un nuevo recurrir a Dios; sin embargo, también ha descubierto que no necesita a Dios para explicar el mundo y, puesto que somos parte del mundo, tampoco necesita a Dios para la antropología, y aparece así una nueva forma de pensar en la que el sujeto humano es el nuevo rey de ceremonias. 39 He aquí un cambio fundamental que arrasa con la concepción antigua del mundo. Para los griegos, y los romanos, y los medievales, e incluso en el interior del renacimiento, el único estado natural de las cosas es el de reposo, por lo que si hay movimiento debe haber una causa del mismo. Pero Newton propone en su ley de la inercia lo que ya Galileo había establecido, que el movimiento es un estado natural de las cosas y que, por lo tanto, no requiere de causa.

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