METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS DE ORIGEN ELÉCTRICO. Empezaremos por la línea de la acometida que llega hasta el...
Estudiaremos el estado de los fusibles:  ¿Cómo estaban fundidos? A) Estaban íntegros. B) Estaban fundidos por sobrecalent...
Pero en las instalaciones más antiguas o en aquellas que han sido manipuladas, esta protección o no existe o no garantiza ...
 Si lo examinamos inmediatamente después del incendio y es rojo ladrillo, es precisamente por el incendio.  Si lo examin...
Estas medidas serán las siguientes: · Examen detallado de los circuitos de protección, como fusibles, interruptores genera...
12) Si el fuego procede del exterior de la instalación, fundirá el plástico aislante y se quedará enganchado al hilo. Si e...
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Metodología de investigación de incendios

  1. 1. METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS DE ORIGEN ELÉCTRICO. Empezaremos por la línea de la acometida que llega hasta el cuadro de contadores y de ahí al contador general. Normalmente nos es el origen del fuego, salvo algún puente para defraudar a la compañía suministradora, o a causa de los roedores que sienten una especial atracción por los campos electromagnéticos que emiten los conductores, royéndolos y provocando corrientes de fuga y cortocircuitos. Anotaremos del contador:  Su número de serie, y modelo  Las especificaciones técnicas.  La lectura del mismo que cotejaremos con las anteriores realizadas por la compañía eléctrica. Correlacionaremos el número y tipo de aparatos de consumo en el local con el verificado.  Comprobaremos la presión en las bornas, un fraude muy común a la compañía eléctrica consiste en aflojar el tornillo del borne correspondiente al neutro de salida, y colocar el terminal de ese conductor de modo que no tenga contacto eléctrico, el contador seguirá andando pero a una velocidad constante inmutable a las variaciones de consumo.  En la misma caja de contadores deben de existir un juego de fusibles de intensidad superior a la contratada aproximadamente un 25 % más, en muchos casos el fusible correspondiente al neutro la compañía lo sustituye por un casquillo de cobre.  Desde la caja de contadores y hasta el cuadro general de distribución los conductores deben ser continuos, sin empalmes y de sección suficiente para soportar la carga nominal máxima para la que fue diseñada la instalación. Inspeccionaremos el interruptor general.  En el cuadro general de protección el primer elemento que encontraremos será el Interruptor de Control de Potencia, que debe ser acorde a la potencia contratada, su manipulación debe estar protegida por un precinto de la compañía. En instalaciones antiguas, el I.C.P. se suele encontrar en el cuadro de contadores, y en las anteriores a 1975 lo más probable es que no exista dicho dispositivo.  Comprobaremos si los interruptores generales están conectados o no. Si están desconectados, comprobaremos si lo estaban en el momento en que sucedió el incendio. El negro de humo depositado delatará la manipulación.
  2. 2. Estudiaremos el estado de los fusibles:  ¿Cómo estaban fundidos? A) Estaban íntegros. B) Estaban fundidos por sobrecalentamiento. No suele causar graves problemas ya que alcanza pocos grados centígrados. C) Estaban fundidos por la excesiva temperatura ambiente. Si los fusibles se funden por el calor ambiental, el ennegrecido es exterior a la ampolla de vidrio, y el material fundido lo es en bolitas distintas a como estaría por "circuito muerto". D) Sí el fusible sufre una verdadera volatilización del filamento, ennegreciendo el interior con bolitas de material fundido, puede ser debido a un cortocircuito entre fases o entre fase y neutro. Este contacto puede ser de dos tipos: I. Fugaz y momentáneo. II. Duradero hasta alcanzar la temperatura de ignición. Es precisamente en este tipo de cortocircuitos donde radica el peligro. Se suele producir en aquellos fusibles que han sido reparados añadiéndoles un filamento inadecuado, capaz de soportar muchos más amperios de los necesarios. Este tipo de manipulación es especialmente frecuente en las instalaciones antiguas, en las instalaciones nuevas es bastante más complicado ya que los fusibles generalmente solo son manipulados por la compañía eléctrica, la parte del abonado generalmente estará compuesta de protecciones automáticas. Entre las especificaciones del contador aparecerá el amperaje, al menos el del fusible del interruptor general, los demás serán menores. Un circuito muerto puede suceder alejado de sustancias combustibles pero debido a la transmisión del calor por el conductor puede ponerse en contacto con materia combustible e iniciar el fuego. Tras esta primera inspección en los fusibles, han de ser enviados al laboratorio para un estudio más exhaustivo. Las instalaciones domesticas modernas se clasifican en varios grupos en función de su consumo, con potencias que van desde los 3.3 kW. hasta las denominadas electrificaciones especiales, de mas 10KW, siendo las más habituales actualmente la de 5,5 Kw. El circuito principal se divide en circuitos secundarios que darán servicio al alumbrado, tomas de fuerza, equipos específicos, (lavavajillas, hornos, etc). Tanto la protección como las líneas de estos circuitos está diseñada para soportar una carga normal, si esta se sobrepasa la protección se dispara de manera automática protegiendo la instalación.
  3. 3. Pero en las instalaciones más antiguas o en aquellas que han sido manipuladas, esta protección o no existe o no garantiza la protección de la instalación, por tanto: En los fusibles y/o interruptores magnetotérmicos comprobaremos si el amperaje es el adecuado. Habrá que desarmarlo para ver si ha sido manipulado, principalmente para evitar que salte. En los equipos antiguos se suele introducir una cuña de madera para evitarlo, en los nuevos esto es inútil ya que la protección se activa internamente independientemente del mando exterior. Comprobaremos si funcionan bien los enchufes, los cajetines empotrados o las cajas de fusibles en general, ya que pueden incendiarse por las conexiones y desconexiones frecuentes que provocan, a veces, el salto de chispas, y que les van haciendo perder el aislante de origen, todo ello debido a una conexión inadecuada. También dentro de los enchufes, los cajetines empotrados o las cajas de fusibles en general examinaremos los tornillos flojos que permitan el salto de chispas o que tengan suciedad, humedad o grasa, que permitan que se pierda la capacidad aisladora del circuito. Estudiaremos el estado de los cables: · En función del amperaje los cables deberán tener una determinada sección. · Habrá que comprobar los grosores. I. Localizaremos los cables sospechosos. II. Tomaremos trozos de cable desde la salida del contador y de todos los circuitos principales y los enviaremos al laboratorio. También de las zonas que consideremos sospechosas en secciones de unos 20 cm. Normalmente un cable no puede soportar sin gran peligro diez veces más intensidad para la que está diseñado. Si es dos veces mayor provocará un calentamiento soportable sin fundir el aislante del cable. Los cortocircuitos originarán extremos redondeados en los cables cortocircuitados con:  Formación de bolitas de metal fundido. Habrá que determinar si el cortocircuito es primario o secundario. El cortocircuito primario presenta el exterior del cable poco fundido, el interior está más quemado.  Fusión del aislante. Si ocurre sobre el conductor, sin alterar el color del metal, es fruto de un calentamiento del conductor. Si es motivado por un calor externo, el conductor tomará un color rojo ladrillo al verse oxidado en presencia del aire. Color del metal conductor:  Si es normal es debido al calor interno.
  4. 4.  Si lo examinamos inmediatamente después del incendio y es rojo ladrillo, es precisamente por el incendio.  Si lo examinamos tiempo después y es de color verdoso, también lo es por el incendio a causa de los gases corrosivos que se generan en el incendio. También nos podemos encontrar en los cortocircuitos piedrecillas entre 2 y 6 mm. originadas por la caída del metal fundido que al unirse con la suciedad, con la tierra, se van enmascarando. Tiene un aspecto carbonizado. Hay que recogerlas y enviarlas al laboratorio. Examinaremos los aparatos eléctricos. Habrán de examinarse uno por uno para comprobar si su mal funcionamiento ha originado el incendio. La causa más probable estará originada en el cable de conexión del aparato, ya que usualmente los aparatos eléctricos modernos vienen dotados de fusibles. En intensidades y resistencias inadecuadas, el factor tiempo habrá de ser considerado. También analizaremos si las resistencias están en serie o en paralelo normalmente estarán en paralelo) pues si están es serie, la resistencia total será igual a la suma de todas las colocadas, mientras que si están en paralelo, la resistencia es la inversa de la suma de todas las resistencias. En serie R = R, + R2 ± 11, En paralelo R = 1/R, + 1/R2 + 1/R3 Según la estadística los incendios producidos entre los aparatos productores de calor y los directamente generados por la electricidad son, la segunda causa conocida de incendios en pisos detrás de la llama directa (principalmente en las cocinas), aunque tampoco las empresas se libran de los incendios eléctricos. La atmósfera abrasante que reina en un incendio alcanza efectivamente con mucha rapidez a los conductos eléctricos, bien se encuentren éstos al descubierto u ocultos. Su carbonización conduce a una pérdida de corriente que desencadena frecuentemente en un cortocircuito. Cuando se comprueba si ha existido o no cortocircuito, deben de ser minuciosamente examinados todos los elementos de seguridad. En los casos de incendio por negligencia, no es raro que el responsable, para disimular su falta, suprima los vestigios iniciales del siniestro y lo atribuya a un sabotaje o alguna situación similar. Todo esto hace que debamos tomar unas medidas supletorias en el análisis de la relación entre la electricidad y el fuego.
  5. 5. Estas medidas serán las siguientes: · Examen detallado de los circuitos de protección, como fusibles, interruptores generales, magneto térmicos y diferenciales. 1) Examen del cableado desde su acometida de entrada. Veremos si se adecua a la reglamentación vigente en ese momento. 2) Estudio sobre la potencia suministrada y el consumo de la vivienda o de la empresa tendente a averiguar si ha existido sobre intensidades acumuladas. 3) Rigideces de los cableados. 4) Forma de los recubrimientos plásticos. Si están homologados y su estado de uso. 5) Si existen "tatuajes" en los mismos que identifiquen sobrecalentamientos. 6) Estudiaremos detenidamente los fusibles y si tienen una capacidad adecuada, en especial si están sobredimensionados, lo que provocaría un calentamiento de los cables. 7) Estudiaremos los enchufes y demás conexiones de aparatos para una posible existencia de un arco voltaico. Averiguaremos como se encontraba la instalación eléctrica en el momento de producirse el incendio, a través de las declaraciones de testigos y los bomberos, pues es fundamental averiguar si el circuito estaba abierto o cerrado, ya que el incendio podría haber sido deliberado mediante "cuñas" de madera en los fusibles para evitar que este "salte" en el momento de producirse un cortocircuito. 8) Recoger muestras del cableado donde aparezcan bolas de fusión de cobre, soldaduras, etc., para su posterior examen en el laboratorio. 9) Recogeremos aquellos elementos eléctricos que se sospeche puedan haber funcionado mal para su estudio posterior en el laboratorio. 10) Reconstruiremos el circuito, si es necesario mediante la colaboración de un electricista, intentando averiguar si han existido modificaciones negligentes posteriores a su autorización legal. 11) Es fundamental tener en cuenta que por el efecto Joule, la temperatura generada en una instalación en cortocircuito es muy elevada, por lo que si ésta ha permanecido en esta fase durante varios segundos, dejará marcas indelebles en el recubrimiento de los cables (si es que aparecen) y en los lugares por donde discurren (normalmente paredes y techos).
  6. 6. 12) Si el fuego procede del exterior de la instalación, fundirá el plástico aislante y se quedará enganchado al hilo. Si el calentamiento es de dentro hacia afuera, el hilo calentará el plástico aislante y se producirán gases en su interior que separarán el hilo metálico del plástico, presentando este último rugosidades. En este caso, moviendo el hilo interior veremos que no está adherido al plástico. 13) Las bombillas pueden hincharse y perder su forma a los 480°, cuando se exponen a estas temperaturas durante 10 minutos. El lado expuesto al fuego inicialmente puede deformarse dirigiéndose al punto de origen.

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