Ifá desea lo mejor para esta persona, pero le dice que debe ofrecer sacrificio y no ser avaro con su esposa. La esposa tampoco debe molestarse por las acciones de su marido. Si son pobres, ella debe ser paciente, pero cuando tengan riquezas, debe ejercer autocontrol para no arriesgar la fuente de ingresos. La historia trata de un hombre que cría pollos y uno muere, pero Èsù le dice que lo guarde, lo que finalmente cura a la hija enferma de Olókun.