Este documento ofrece enseñanzas sobre el crecimiento espiritual y la esperanza de la tierra nueva prometida en la Biblia. Resalta que cuando Cristo regrese, Dios enjugará toda lágrima y no habrá más muerte, llanto ni dolor. También advierte que la espiritualidad mundana de los laodiceos empaña la esperanza de la tierra nueva y que quienes participen en la primera resurrección tendrán una segunda oportunidad.