Un policía protege a los ciudadanos haciendo cumplir las leyes, protegiendo casas y calles, y a veces arriesgando su propia seguridad. Trabajan en comisarías, patrullando carreteras o respondiendo a emergencias. Realizan investigaciones, arrestos y comparecen ante tribunales. Usan uniformes, patrullas, radios, esposas, armas y computadoras para llevar a cabo sus deberes de proteger a la comunidad.