El documento habla sobre la celebración judía de Rosh Hashaná o Año Nuevo judío en el año 5772. Aunque no es creyente, el autor le pide a Dios que cuide el año que está por empezar y que los hombres puedan devolverlo en buenas condiciones, que no nos haga creer que todos somos iguales siendo diferentes, y que no nos deje volver a la esclavitud en Egipto. Finalmente, invita a brindar por la vida aunque no cree en rezarle a Dios.