El documento analiza las opiniones de varios profesionales sobre el papel de la industria farmacéutica en relación con el SIDA. Los profesionales ven a la industria como motivada principalmente por el beneficio económico y despreocupada por la salud de los pacientes, estancando la investigación. También critican la presión de la industria sobre los gobiernos y médicos para maximizar ganancias, así como su falta de compromiso con países en desarrollo.