Este documento explora la belleza que existe en diferentes etapas de la vida humana y natural desde la perspectiva de Dios. Argumenta que hay belleces distintas en un niño, una joven, un anciano marchito y un grano de trigo a medida que madura y muere para dar nueva vida. La última etapa de cada cosa, aunque más débil, puede ser la más bella para Dios al acercarse a una nueva vida o al cielo.