La película presenta la muerte como una transición hacia lo desconocido en lugar de un fin. Enfatiza la importancia de las interacciones en la búsqueda del propósito personal y destaca que la vida es una melodía que se debe disfrutar. Además, enfatiza la necesidad de apreciar los momentos simples y aprender a perder para hallar nuestro verdadero propósito.